Francisco Hernández Cruz
El pasado viernes, día 23, tuvo lugar un insólito y espectacular concierto bajo el título “Flamenco y territorio”, a cago de SERGIO DE LOPE, “flautista de jazz-flamenco” rezaba en el programa de mano, acompañado de percusión, bajo (eléctrico), piano y cantaor. Hemos dicho insólito precisamente por este conjunto, en principio tan poco ortodoxo con el flamenco acostumbrado, el de toda la vida. Y también lo hemos tildado de espectacular, por el “territorio” donde tuvo lugar, una explanada de nuestras cuevas, por encima de la plaza de San Pedro Poveda, pero…, ¡¡¡con una panorámica de la ciudad!!!, y, justo tras los intérpretes, una corona de arcilla que, iluminada (aunque con algún problemilla), hacía soñar con los ojos abiertos y los oídos pendientes del sonido, insólito para muchos, pero majestuoso en la veraniega noche accitana… Nos hicieron vivir una maravillosa “noche de San Juan”, tan celebrada en otros lugares de España.
¡¡¡FELICIDADES A LA ORGANIZACIÓN!!!
El día siguiente, sábado, la Guadix Clásica vivió otra noche histórica de su ya dilatada existencia al estrenarse en el Mira de Amescua la Fantasía sevillana, Op. 29, de Joaquín Turina, arreglada para guitarra y orquesta, y acompañada al baile. Sus intérpretes, la ORQUESTA FILARMONÍA GRANADA, el guitarrista JOSÉ LUIS MORILLAS y la bailaora MARÍA JOSÉ ALBAYCÍN, todos bajo la dirección de Ricardo J. Espigares Morillas. En el programa, habían titulado el concierto “Cine, Pop y Clásica. ¿Un sueño?” Y tal lo pareció, tanto por la parte española del mismo como por la soberbia interpretación de música de cine que nos regaló la orquesta…
Solo lamentamos el uso de la megafonía. Hay una acústica más que aceptable, y tratándose de un Ciclo Internacional de Música Clásica…
La “propina”, lógicamente, fue la Fantasía de Turina, de mucho mejor resultado final que en el programa, acaso por los famosos nervios ante la responsabilidad de un estreno mundial…


