BAÑOS DE GRAENA

En este importante establecimiento se han hecho y siguen haciendo grandes reformas, para que los enfermos que acudan a él en sus dos temporadas anuales, gocen de todas las comodidades y recreos que tan necesarios son para las personas que buscan la salud del cuerpo, en el tiempo que permanecen alejadas, bien de los grandes centros de población o de sus cómodos hogares. Estas mejoras de doble utilidad, hacen que todos los años aumente la colonia balnearia en número respetable a tan ameno lugar, para adquirir en sus aguas la salud que proporcionan.

La reputación de sus termas, desde tiempos antiguos, no solo es conocida entre los habitantes de nuestra nación; pues hubo autores árabes que la extendieron por medio de sus obras médicas, a sus correligionarios del litoral de África, Egipto y Arabia, traspasando sus memorias, mucho antes de la conquista de Granada, las cumbres de los  Pirineos y las más altas aun de los Alpes, que entonces eran alejados montes de paso casi infranqueable; cuyos “habitadores de tan luengos países vinieron más de una vez a visitarlas, atraídos por su justo renombre y bien merecida fama; faina y renombre que subsisten después de tantos siglos y que en vez de amenguar crece por todas partes, pues de generación en generación, de padres a hijos, se trasmiten los prodigiosos efectos que han producido en millares de personas paralíticas, dándose casos en todas las temporadas de que salgan del baño por su pié los que llegaron faltos da movimiento, después de haber perdido la esperanza de curar sus rebeldes dolencias reumáticas en otros balnearios poco idóneos e insuficientes para aliviar sus crónicas enfermedades, que solo están llamados a extinguir radicalmente los salutíferos e históricos: BAÑOS DE GRAENA.

CARÀMBOLA

Dos cuestiones pendientes de resolución dejó el antiguo al nuevo Municipio de esta población.

Las dos son importantes y merecen la atención de nuestros administradores.

Ambas son urgentes.

Reclaman inmediata terminación.

Nos referimos a la conclusión de la comenzada plaza de la Catedral y a la continuación de la calle prolongación de la de Santiago.

Hace ya tiempo venimos ocupándonos de ellas y no debemos dejarlas desapercibidas.

Si la honra de haber dado vida a estas mejoras la tuvo el Municipio anterior, cábele también el dictado de apático, en razón a que fue enérgico al principio y bien pronto se durmió en los laureles conquistados y así le sorprendió la muerte.

La verdad es que tanto la una como la otra obra quedaron embastadas, y así continúan en la época presente.

Y es lo cierto que los parajes donde existen tales embastes y especialmente la Plaza de la Catedral están más que feos, horribles.

Dirasenos quizá que no se tomó Zamora en una hora, y objetárasenos por el actual municipio que el presupuesto no tiene señalada partida para materiales, expropiaciones, derribos etc. o que está gastada.

Nosotros respecto de la objeción primera expondremos; que ha pasado tiempo más que suficiente para la conclusión de ambas, aun suponiendo que los maestros y operarios hubiesen sido de la familia de las tortugas—que hay muchos hombres con calma tan glacial que pueden ser señalados como émulos de animal tan pacifico como inofensivo—más perezosas.

En lo tocante a la segunda, no podemos por menos de convenir en que dado caso que se haya agotado la partida que existiera en el presupuesto con aplicación a aquello no hay otro medio que el plante de las obras.

Porque en efecto; sin fondos nada es posible y a ninguna parte puede irse.

Los propietarios querrán que se le abone el precio del predio expropiado.

Los maestros que se les faciliten haberes.

Los jornaleros que se les den sus jornales tan luego hayan dado su peonada.

Todo es natural y de una inflexible lógica.

Más como tal estado de cosas no debe continuar mucho tiempo así:

Como el Ayuntamiento esté inspirado de las mejores impresiones respecto a el fomento de la población:

Y como este vecindario esté ansioso de romper los antiguos moldes e ir derecho por el camino del progreso, impuesto por la época.

He aquí que se hace imprescindible la continuación de lo principiado, el coronamiento de la obra.

Nosotros sabemos que la municipalidad no necesita de excitaciones para dar a ello cima y remate, más aun a trueque de aparecer pesados, no podemos prescindir de tratar de cuanto tenga relación con los intereses de nuestra patria y pedir cuanto haya relación con su bienestar.

Guadix pide a la corporación popular active las obras referidas, formando para su proseguimiento el oportuno presupuesto, caso de que esté agotado el capítulo señalado

En el presente, como creemos.

Es necesario repetir lo que es sabido.

Que no podemos vivir como hasta aquí, que nuestro aislamiento está próximo a terminar.

Y que cuando llegue el momento ansiado debemos dar una gallarda muestra de nuestros adelantos, demostrando que aquí existen hombres útiles y que la ilustración posó aquí sus plantas al par que en otros pueblos.

GARCI-TORRES

Pasado y presente.

Si hace treinta años nos hubieran dicho que en esta ciudad había de formarse una sociedad que de su privado peculio levantara majestuoso edificio y lo amueblara y decorara con gusto y pretensiones elegantes, nos hubiéramos reído a mandíbula batiente y con aire incrédulo hubiéramos increpado al que tal hubiere manifestado, diciéndole

«V. sueña señor, eso es imposible, es una fantasía, no más que una fantasía.»

Hoy sin embargo la evidencia vence a la incredulidad y no podemos negar que el edificio se hizo, se alhajó y hoy sirve de solaz a los propios, y a los extraños que nos honran con sus visitas; este Liceo existe.

Nos complacemos en consignar en nuestro Semanario las mejoras realizadas, con harta frecuencia como se habrá notado por nuestros lectores: hoy que ha llegado a nuestro conocimiento que se proyectan mejoras nuevas dedicamos esto lugar a hacer justicia a sociedad tan culta y a darle nuestro parabién por su creciente desarrollo.

Sabemos que la Junta Directiva tiene sobre el tapete:

La construcción de una cubierta de cristales para el patio.

Poner dos cancelas de cristales a la subida de la escalera de los pisos principal y segundo.

Adquirir un piano

Edificar un salón-teatro.

Paro ello cuenta con el desinterés de algunos accionistas que anticiparon fondos y con la cooperación y entusiasmo de la sociedad entera.

Con adelantos tales nuestro Liceo será una de las mejores sociedades de la provincia y si se crean secciones y centros instructivos, un verdadero Liceo donde todos acudamos al par que a recrear nuestros sentidos, a instruir nuestra inteligencia.

Siga la sociedad el camino emprendido en honra suya y en honor a esta población.

 

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