Honrar a los que honraron.

No solo son enaltecidos los pueblos por sus grandezas, por la brillantez de su historia, por su preclara antigüedad, y por su conquistada nobleza también les produce galardón contar entre sus hijos, varones que siendo notables en ciencias, en artes, en literatura o en cualquiera otro ramo de humano saber, sobresalgan del común de las gentes.

Cuando esto acontece, cuando la patria es ensalzada por uno de esos hombres, es de justicia estricta que ella a su vez procure corresponder a tamaños méritos, manifestando su reconocimiento hacia ellos, de la manera misma que el padre premia al hijo que honra su nombre, da brillo a su raza y esplendor a sus respetabilísimas canas, bendiciéndole y consagrándole amor eterno.

Afortunadamente Guadix ha sido cuna en todo tiempo de hombres sabios y eminentes, que han contribuido a darle nombradía.

No se nos tache de parciales, no se nos tilde de apasionados, no se nos juzgue enamorados de la tierra do se meció también nuestra cuna.

Ábrase la historia de nuestra ciudad, léanse sus páginas y se verá que nuestro decir es concluyente verdad.

Guadix ha visto nacer en su recinto hombres de verdadero mérito, hombres que se han hecho memorables, y cuyo recuerdo es imperecedero y es evocado en toda España con regocijo y entusiasmo.

En nuestros tiempos no ha faltado esa especie de ley constante de la naturaleza, y el siglo XIX ha ofrecido su respectivo contingente.

¡Tarrago! ¡Alarcón!

He aquí dos personas ilustres que han bajado al Sepulcro con la aureola que da el talento.

He aquí dos individuos que en nuestros días han justificado gallardamente que no se extinguió en nuestro pueblo la raza de los sabios.

He aquí dos hombres que el uno con su potente y rica fantasía, y el otro con su poética y esplendente musa, han dejado escritos verdaderos modelos de literatura.

He aquí dos seres que en vida honraron a Guudix y cuyos nombres signen y seguirán enalteciéndolo.

He aquí que Guadix tiene contraído con ellos y con su recuerdo venerable, deuda de gratitud.

Y he aquí que nosotros venimos a recordar esa deuda y a procurar su realización inmediata.

¿Cómo?

Es muy sencillo.

Guadix y en su nombre su municipio salda ese débito mandando colocar en las casas donde nacieron tan exiguos varones, una lápida que contenga estas o equivalentes frases:

AQUÍ NACIÓ EL LITERATO DON

TORCUATO TARRAGO Y MATEOS.

GUADIX RECONOCIDO Á SUS MÉRITOS,

LE CONSAGRA ESTA MEMORIA.

Y de esta manera, además de perpetuarse el nombre de  aquellos y de levantarse un modesto monumento que honre su recuerdo, se contribuirá quizá a evitar que en los tiempos que se sucedan, se conozca sin vacilación la verdadera patria de ellos, pues todos los días sabemos que varios pueblos se disputan la paternidad de seres ilustres. Díganlo si no varios lugares de Génova al tratarse del nacimiento de Colón, y nuestra capital de provincia acerca del de don Alvaro de Bazán que quiere fuese en ella, al par que hay datos obtenidos en anteriores años por don Torcuato Tarrago, que demuestran vio aquí la luz primera.

GARCI-TORRES

VARIEDADES

Obra benéfica.- SE nos dice que en el estanco de la puerta de S. Torcuato, hay expuestos al público varios primores confeccionados por las monjas de la Concepción non el piadoso objeto de proceder a su rifa y auxiliar con el resultado al dote de una monja.

Riña.- La noche del Martes promovióse una en la calle del Marmolillo, entre varios sujetos haciendo un disparo que por fortuna no dio en el blanco. Un guardia de la vigilancia nocturna correspondiente a aquel distrito acudió inmediatamente, aprehendiendo a un individuo, que ignoramos si seria de los contendientes.

Lo que abunda. – Cinco- fueron los bailes de piñata- que el Domingo último tuvieron lugar en esta población. Perrillas no habrá, pero ganas de echar canas al aire, no faltan y váyase lo uno por lo otro.

Fuentes.–  Por la autoridad local se ha dispuesto la composición de todas las que están faltas de aguas. Nuestro aplauso por medida tan acertada.

Función.- El Domingo último comenzó en la Iglesia de S. Agustín el mes que el Seminario Conciliar de S. Torcuato dedica al insigne patriarca S. José. La parte musical está a cargo de los colegiales, que dirigidos por el profesor don José Martínez Gallego ejecutan con buen gusto varias composiciones.

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