¿DESGRACIA O CRIMEN?

El domingo último vino de Benalúa un pobre hombre a Guadix con ánimo de vender un becerro el cual ajustó en ciento cincuenta pesetas. Según se dice este sujeto se  acompañó toda aquella tarde con un paisano suyo y con un guarda de campo de esta población y de taberna en taberna llegó la noche y promovieron, cuestión ya ebrios, en la calle ancha delante de una de las puerta de la casa comercio de don Francisco Ruiz Pérez; de la que resultó que el vendedor del becerro fue encontrado por la justicia, que se personó en aquel lugar en cuanto el hecho llegó a su conocimiento, tendido en el suelo y ensangrentada la cara, siendo conducido por varias personas al Hospital, después de incohadas por el Juzgado las primeras diligencias.

El lunes falleció, y el martes se efectuó la autopsia por los facultativos don Daniel López Sánchez Ocaña y don Juan Giménez. Ignoramos la declaración de indicados facultativos, no pudiendo hacer apreciaciones por respetos al misterio del sumario.

Sentimos consignar en EL ACCITANO noticias de esta índole, que hoy por hoy, son raras en esta población y que por la misma producen horror en los honrados habitantes de Guadix, acostumbrados como están ya a que semejantes espectáculos tengan solo lugar de tarde en tarde. Hemos oído diferentes versiones sobre el hecho en cuestión, a las que no damos crédito ni publicidad. En la misma noche se efectuaron algunas prisiones y el jueves también, prosiguiéndose el sumario con actividad laudable para ver de esclarecer lo que en los primeros momentos se creyó ser un exceso de embriaguez en la persona del interfecto, por no encontrarle al exterior causa suficiente para diagnosticar la gravedad en que se encontraba.

EL SEMINARIO

La Comgregación de la Purísima, y san Luis Gonzaga formada por los seminaristas de este colegio, dará una solemne velada literario-musical el viernes ocho del presente en honor de la Inmaculada Concepción su patrona. Tenemos seguro que el acto resaltará con la brillantez que a todos los suyos imprime este Seminario.

LA COOPERATIVA AGRÍCOLA E INDUSTRIAL

Honrada por la sociedad de seguros reunidos contra incendios sobre muebles, contra el pedrisco e incendio sobre las cosechas y plantíos, contra la muerte natural o accidental o inutilización del ganado mular, caballar, asnal y vacuno, con el título de Agente representante de la misma en esta zona, cumple a mi deber, en primer término significar mi agradecimiento a la redacción de este periódico local que ya en números anteriores se hizo eco de mi cometido, y en segundo dejar consignadas entre otras las siguientes bases tan útiles como importantes para todas aquellas personas que con su cooperación desean participar de los beneficios que aquella ofrece.

1.” Art. 18 El fondo social lo constituye el importe de primas hechas efectivas de los asegurados y el 6 por 100 que produzcan los préstamos deducida de este la parte que ha sido asignada para indemnización de siniestros, gastos de administración y demás obligaciones da esta sociedad, en la forma que se detallan en los estatutos y reglamentos de la misma.

2 Art. 1° Esta sociedad asegura contra el incendio aunque provenga del fuego del cielo, de la explosión del gas o de los aparatos de vapor los objetos expresados en la póliza correspondiente: exclusivamente el riesgo del pedrisco y el del incendio sobre las cosechas, cuando se consignan en los lugares correspondientes de la misma los dos riesgos y el valor del ganado para abonarle cuando este fallezca de muerte natural o accidental o quedare completamente inutilizado para el trabajo a que se destine, declarándolo en este último caso dos veterinarios.

  1. No siendo otra el objeto de la Cooperativa Agrícola e Industrial, que el de prestar un inmediato auxilio a la agricultura y a la industria por medio de la asociación cooperativa, cada cinco años esta sociedad repartirá entre sus asociados, proporcionalmente la quinta parte de los beneficios que resulten después de satisfechas todas las obligaciones de la misma.

Toda persona de los residentes en este partido judicial qua a la vez de honrarme con exigencias propias de mi cometido, quieran como ya tengo expresado, participar de los beneficios que ofrece la sociedad que represento, puede dirigirse al que suscribe cuya oficina por hoy queda establecida en Purullena, calle Real n.” 3.

MANUEL ROBLES FERRER

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