De Ugijar a Guadix

Así por la prensa de esta provincia como por noticias particulares, sabemos que el doce del actual se dio principio al estudio de la carretera de tercer orden, que partiendo de Ugijar y cruzando la Sierra Nevada por el sitio más conveniente, termina en la estación ferroviaria de esta ciudad, uniendo de este modo los numerosos pueblos de allende dicha sierra que hoy yacen en el más profundo abandono y aislamiento, con las dos vías más importantes del Sud de España, facilitando por consiguiente el tránsito entre ambas comarcas, tan difícil hoy como arriesgado.

La comisión especial nombrada para dicho estudio a instancias del diputado alpujarreño don Alberto Aguilera, compuesta del ilustrado ingeniero don Manuel Rivera Romero y del ayudante don León Vega Ruse que se ha instalado en Ugíjar, se propone activar cuanto le sea posible el referido estudio a fin de proceder rápidamente a otros requisitos concernientes al objeto.

Creemos inútil después de lo indicado, encomiar los infinitos beneficios que tanto a nuestra ciudad como ¿toda la Alpujarra proporcionaría la inmediata construcción de esta carretera, arteria de vida reclamada mucho tiempo há, por la necesidad de ambas comarcas, que ven alzarse entre ellas la elevadísima barrera de Sierra Nevada, franqueable en los meses de verano y solo en algunos días de invierno, aunque con grave riesgo de perder la vida—como a cada instante sucede—-entre la nieve de sus cumbres.

Fuera la odiosa incuria que nos envilece, nada de apatía que nos denigra, constancia y decisión en los encargados de velar por el interés de sus distritos, adhesión firme y general al bien común, que no suceda a la reacción el aplanamiento, y conseguiremos no rezagarnos en la progresiva marcha de los pueblos y las naciones.

En cuanto a nuestro Diputado señor Rodríguez Correa, inútil sería recomendarle apoye y defienda este asunto, al ser por todos conocidos el amor e interés conque acoge cuanto aun remotamente se relacione con el bien de Guadix.

AURELIANO DEL CASTILLO.

UN RECUERDO

Era el dos de Mayo de 1808.

España se encontraba presa del invasor Napoleón, que pretendió con desmedido orgullo y sobrada osadía, sujetarnos a sus triunfales conquistas.

Más ignoraba sin duda que la raza española no se deja constreñir ni avasallar impunemente; ignoraba que en nuestro ser está encarnado el amor santo a la independencia y con tales antecedentes sucedió lo que no podía por menos de acontecer.

El pueblo cansado de la extranjera dominación del yugo impuesto forzosamente, sacudió el miedo, levantó su noble cerviz e hizo frente a los poderosos ejércitos del déspota.

Daóiz, Velarde v Ruiz fueron los héroes de aquella grandiosa epopeya, ellos dieron el primer grito de independencia que repercutió por toda la nación, ellos lucharon enodadamente por la libertad y supieron vender caras sus vidas mereciendo bien de la patria y aplausos y plácemes de las generaciones todas.

El ACCITANO dedica en este momento un recuerdo a tales héroes y bendice su memoria, ya que le somos deudores de la independencia tan querida para todos los que tienen nobleza de alma y alentado espíritu.

 

El castillo de la Peza.

Confirmando cuanto decíamos en nuestro número anterior y en la gacetilla Micomicona, se nos dice que el lunes llegaron a dicho pueblo tres individuos uno de ellos tan joven como gentil en su apostura, con el decidido objeto de dar cumplida cima y feliz remate a la arriesgada empresa de desencantar a la sultana que yace en los antros del castillo, cuyos desgarradores lamentos escapados de su pecho cuando el silencio más profundo y misterioso y la más completa oscuridad reinan sobre la tierra perciben los incautos que a tales horas se aventuran a pasar por sitios tan solitarios.

Dichos individuos iban provistos de todo cuanto pudieran necesitar, como linternas sordas, escalas, armas, ect. ect.

En el mesón o posada donde se detuvieron para esperar la consabida hora de los conciliábulos y al ser conocido el objeto de los extraños expedicionarios, hablóse como era natural de cuanto concernía al castillo, refiriéndose por los naturales del pueblo allí presentes multitud de leyendas y tradiciones altamente fantásticas que contribuyeron a exaltar el ya exaltado ánimo de nuestro mancebo.

Así pues, visto por todos e1 firme propósito de aquellos misteriosos personajes y especialmente del más joven, temiendo por su vida, objetáronle que no debía realizar su temerario pensamiento, pues tal caso afirmativo era seguro que le pasase lo que al llamado Pando que subió hace unos años a dicho castillo sin que en mucho tiempo se supiera de él, hasta que un día al matar de un balazo a un águila que constantemente se cernía sobre el castillo, describiendo extensos círculos vieron que llevaba en sus garras la ya descompuesta cabeza del desdichado Pando.

Ni esto ni ninguno de los casos que se citaron hicieron mella en nuestro joven que sin atender más que al grito de su magnánimo corazón a la voz interior de su deber y como cumplía a su espíritu caballeresco, dispúsose a salir, no sin increpar antes duramente a los que acaso por miedo o por un interés mal entendido se oponían a sus más vivos y ardientes deseos.

Sin embargo, sentimos consignar que aquella noche no llevó a cabo la aventura que tanto le interesaba por oponerse decididamente el posadero que, como último y superior argumento, cerró con llave la puerta de entrada, manifestando que era responsable ante Dios y la ley de lo que sucediese a sus huéspedes y que de ninguna manera lo dejaría ir a un peligro tan cierto como evidente.

Nuestro valeroso aventurero se dedicó a espoliar la del alba para regresar a esta ciudad no sin prometerse aprovechar la primera ocasión oportuna para realizar la más alta empresa que vieron los siglos pasados, esperan ver los presentes y verán los venideros.

Ubinan Gentium sumus

Plaza- Se agita el pensamiento de llevar a cabo la terminación de la de la Catedral, previa la demolición de los restos ruinosos que aún quedan en pié para hacer de dicho sitio uno de los centros más agradables de esta ciudad en las cálidas noches del estío. También tenemos entendido se empezarán las obras de la calle prolongación de la de Santiago. El actual municipio que acordó la ejecución de ambas importantes obras, quiero que le coja la honra de darles cima y remate. Guadix le agradecerá tan correcta conducta.

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