De Sábado a Sábado.

Así como a las tormentas del alma sigue la tranquilidad del espíritu; a las grandes vigilias el descanso, y los Ímpetus amorosos la dulce y deseada calma cuando poseemos lo que anhelamos, del mismo modo al marasmo, a la atonía, a la paralización, sucede la actividad, la vida; dígalo nuestra población de suyo pacifica en la que la pasada semana todo ha sido movimiento; los acontecimientos se han sucedido, y aun a la fecha continúan.

LA COMUNIÓN PASCUAL.

Eran las siete de la mañana del Domingo último, cuando la alegre armonía que  producen los cadenciosos sonidos del campanario en nuestra catedral, uno de los mejores de la Península, despertó a estos habitantes anunciándoles un suceso de resonancia.

Poco después atravesaba la plaza principal una majestuosa procesión a la que asistían los seminaristas de san Torcuato, algunos canónigos, numerosos invitados, los procuradores, escribanos y letrados en ejercicio, el juzgado de instrucción y el alcalde, en la que iba La Sagrada Eucaristía llevada por el ilustrado Gobernador interino y chantre de la catedral don Manuel Jiménez y la que era más solemnizada con la presencia de la capilla de esta y la banda municipal. Entró S.D.M. en la cárcel de partido y por el celebrante se administró la sagrada comunión a cincuenta y seis pobres reclusos que constituyen la población penal, volviendo la comitiva a la iglesia del Sagrario.

Galantemente invitados por Don Nicolás Hernández Director del establecimiento, tuvimos ocasión de apreciar el buen gusto con que estaban decorados los departamentos que recorrió la procesión, repletos de colgaduras lujosas de bandas de diversos colores, de flores y plantas,- de arañas de cristal, de luces, aquello estaba desconocido, parecía obra de hadas.

A mediodía se sirvió a los presos una suculenta comida que presenciaron el Juez de primera instancia don Eugenio Carrera, el alcalde interino don Juan Ortiz Vera y muchas personas de carácter, no escaseando el bello sexo que siempre se asocia a lo grande, a lo nuevo, a lo correcto, a lo que toca al alma y al corazón, a lo grande y  lo ideal.

Durante el día las visitas del público se sucedieron con frecuencia sum a y todos los visitantes salieron complacidos.

Nuestra enhorabuena al activo y discreto Juez de Instrucción, al digno Alcalde, al diligente Director del establecimiento, a cuantas personas cooperaron a lo realizado.

POR LA TARDE

¿Tendremos necesidad de decir que el señor Picot dio su espectáculo acrobático-gimnástico ecuestre? ¿que se ejecutaron los números del programa a conciencia? pues denlo nuestros lectores por verídico.

A las flores de María tanto en santo Domingo cuánto en san Francisco asistieron muchos devotos. Después de terminadas éstas y aquellos se dio el paseíto de costumbre por los acostumbrantes—pocos—a seguida un ratito a la plaza y luego… en brazos de morfeo.

UNA REUNIÓN Y UN PENSAMIENTO.

El celoso Alcalde señor Jiménez Vergara de acuerdo con el Ilmo. señor Gobernador eclesiástico don Juan Gallardo Jiménez, provocó una reunión a la que asistieron los gremios correspondientes a las artes y oficios y el comercio, y expuso la conveniencia de dar esplendor a las fiestas que habían de celebrarse en honor al Santísimo Sacramento, recabando para ello la cooperación y el concurso de todos. Tal idea fue acogida con unánime aceptación y doliéndose solo del poco tiempo con que se contaba para realizarlo, se ofrecieron todos incondicionalmente para hacer lo que sus facultades alcanzaran, retirándose satisfechos y contentos y dispuestos a cumplir el compromiso contraído,

PRELUDIOS»

Desde el Sábado último al Miércoles próximamente pasado, se han efectuado obras, que ciertamente necesitaban hacerse en más lato periodo, pero como la humana actividad, y la inteligencia del hombre todo lo puede, resultó que este último día a las oraciones se dio fin a la tarea con admiración del vecindario, que  ha visto elevarse como por arto de encantamiento arcos, templetes y altares, todo perfectamente concluido.

EL DECORADO.

Pocas veces hemos presenciado más magnificencia en las fiestas del Santísimo, y como lo merece el caso vamos a dar una idea aunque pálida de lo hecho.

A la entrada de la plaza de la Constitución se elevó un arco de árabe arquitectura, esbelto, bien concluido y de excelente gusto.

En la parte de la misma que se acerca a las casas consistoriales, un templete bellísimo donde se instaló un altar con la Custodia y luego sirvió de descanso a la conducida en la procesión, flores, cintas, bandas, arañas, luces, todo se veía con profusión.

El primero fue dedicatoria de los gremios de albañiles y carpinteros, el segundo lo costeó el municipio y ambas obras fueron ejecutadas por el inteligente ingeniero agrónomo don Antonio Baca Aguilera a quien damos nuestro parabién.

En la misma colocaron un altar los molineros donde funcionaba un molino en miniatura que hizo las delicias del público, si bien aquel no se presentó con el rumbo que gasta tan respetable gremio; otro de los zapateros que nos pareció bien, otro de los herreros y otro de los alpargateros que gustaron.

En el arco de la cárcel situaron los suyos respectivos los silleros y cantareros los barberos y los panaderos llamando la atención esto último por el modo de presentarlo, pues su principal adorno lo constituían caprichosas combinaciones efectuadas con roscas de media libra, admirándose un precioso ramo de masa, perfectamente hecho.

En la calle Ancha dos modestas glorietas y dos primorosos altares, uno del gremio de los sastres y otro debido a la devoción del presbítero don Manuel Burgos qua llamó justamente la atención.

El decorado en conjunto bastante aceptable, sigamos por el camino empezado y después do gozar nosotros, atraeremos gente, mucha gente, sírvanos el presente de experiencia y estímulo para el porvenir.

LA VELADA.

Sonaron las doce del 31 del pasado Mayo.—hora sacramental— y se inauguraron las fiestas, disparándose numerosos cohetes y multitud de palmas reales, la banda municipal amenizó el acto que fue el preliminar de la alegría que ha reinado en todo su apogeo.

Poco después de oraciones se iluminaron los altares, los templetes, los arcos, las calles, los edificios, algo permaneció en tinieblas ¿qué? las glorietas del comercio en razón a que teniendo encargados a Granada cuatrocientos faroles no llegaron a tiempo pero… otra vez será, sirvan de compensación los preparativos que hacen para dar limosnas y el magno castillo que ya está terminado.

El aspecto que la plaza de la Constitución presentaba tenía algo de espiritual, de aéreo, los miradores obstentaban más de tres mil luces que parecían otras tantas pequeñas estrellas, el templete estaba lleno de arañas de cristal y bombos a la veneciana, los altares brillaban a través de tanto espejo, de tanto dorado, de tantas velas simétricamente colocadas; el Liceo ofrecía en su segundo y tercer cuerpo un alumbrado nuevo, en aquel de faroles de colores, en éste, de grupos de tulipanes de cristal de elegantísimas formas; el arco árabe, las casas particulares de ella y de toda la población aparecía “engalanados con colgaduras y luces, la pálida luz de la luna daba más realce al espectáculo.

A las nueve era imposible transitar por aquella a las nueve y media se quemó el castillo costeado por el pueblo que fue una sorprendente obra de pirotecnia, hecho que fue presenciado por unas siete mil personas.

Y como lo bueno agrada y lo desconocido deleita, se pasó una agradable velada que se prolongó hasta las altas horas de la madrugada.

Antes de pasar adelante, un ruego a la junta Directiva del Liceo, procure añadir algunos grupos de luces a los adquiridos para la Velada de la octava, colóquense en el piso entresuelo y el o ceto será magnifico y… renueve las colgaduras, que las existentes no están en armonía con la importancia de sociedad tan culta.

EL AMANECER DEL 1º DE JUNIO.

Antes que el sol asomara su dorado cerco por las ventanas del oriente, recorría las calles de la ciudad un sin número de forasteros embebecidos en la contemplación de lo nuevo, de lo para ellos desconocido, después se esparcieron por las casas de comidas, por las tiendas, por los puestos de bebidas y confortados sus estómagos o hechos sus asuntos y los encargos del pueblo se dirigieron a las calles por donde había de pasar la procesión, que invadieron juntamente con los naturales de aquesta  y allí,,, suponemos comentarearon de lo lindo.

GARCI-TORRES

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