Este lunes 30 de agosto se clausura el año jubilar del beato Manuel Medina Olmos. Será a las 8 de la tarde, en una celebración de la Eucaristía que tendrá lugar en Lanteira, pueblo natal del beato, y una de las sedes del año jubilar que termina. Será presidida por el obispo de Guadix, D. Francisco Jesús Orozco y serán muchos los sacerdotes que concelebren y los fieles que asistan. Ha sido un año doble, ya que comenzó el 30 de agosto de 2018 y se ha prolongado hasta este año 2021 a causa de la pandemia. SE conmemoraba el 150 aniversario del nacimiento de este obispo mártir de la diócesis de Guadix y primer beato de Lanteira.
En realidad, este año jubilar se tendría que haber clausurado el 30 de agosto de 2020. Pero, como llegó la pandemia de la COVID-19 y en marzo de 2019 todo quedó clausurado o casi, el obispo accitano solicitó al papa Francisco su ampliación durante un año más para facilitar que los fieles pudiesen vivirlo. Y así fue, el papa lo concedió, y el año jubilar se prolongó hasta este lunes.
Día del beato
El 30 de agosto es el día del beato Manuel Medina Olmos en la liturgia de la Iglesia, por ser el día en el que le quitaron la vida. Ese día murió para este mundo, pero nació para la vida de Dios y para la fe de la Iglesia. Desde que fue beatificado, en 1993, los lanteiranos han venido celebrando el día de fiesta del beato Medina Olmos cada 30 de agosto,
Dos sedes y una pandemia
El Año Jubilar del beato Manuel Medina Olmos ha tenido dos sedes, donde se han podido ganar las indulgencias: la iglesia parroquial de Lanteira, su pueblo natal, y la catedral de Guadix, de donde fue obispo y donde tuvo su cátedra. En ambas sedes, desde el comienzo, se proyectaron actividades, peregrinaciones, encuentros,… Y así se celebraron durante los primeros meses del año jubilar. A la parroquia de Lanteira llegaron algunas peregrinaciones de parroquias y asociaciones para conocer al beato, venerar sus reliquias y ganar las indulgencias. Y en la catedral pasó otro tanto. El beato Manuel Medina Olmos ha estado muy presente en todas las celebraciones.
Pero llegó la pandemia y, en marzo, el confinamiento. Y se tuvo que suspender todo. No podía haber peregrinaciones, ni encuentros. Y, aunque poco a poco las celebraciones fueron cogiendo un ritmo casi normal, la verdad es que la pandemia se ha hecho notar en estos dos años que ha durado el año jubilar. A pesar de todo, para los lanteiranos ha sido un año especial y lo han vivido con devoción e intensidad.
Todos invitados
“Lanteira nos espera”, con estas palabras el párroco de Lanteira, Joaquín Caler, expresaba su invitación a participar en los actos de clausura del Año Jubilar del beato Manuel Medina Olmos. Será este lunes 30 de agosto, a las 8 de la tarde, aunque la celebración comenzará un poco antes, a las 7 de la tarde, con el rezo de un Rosario preparado por las delegaciones diocesanas de Juventud, Apostolado Seglar y Familia y Vida.
Antonio Gómez
