Los mil trescientos vecinos del municipio de La Peza, en la comarca de Guadix, ultiman estos días los preparativos de la recreación anual de la batalla que emprendió hace dos siglos Manuel Atienza, conocido como el Alcalde Carbonero, frente a las tropas de Napoleón y que años después inspiró al escritor Pedro Antonio de Alarcón para un relato de sus “Historietas Nacionales”. De aquella cruel batalla y de la valentía de su famoso alcalde procede el lema actual de la localidad: “Yo soy la villa de La Peza, que muere antes de entregarse”. La recreación, que ha ido creciendo año tras año desde 2010 y que cada vez atrae a más visitantes, tendrá lugar el sábado 26 de agosto. La Diputación de Granada mantiene su apoyo económico al evento dentro de los llamados “Proyectos singulares”.

La alcaldesa de La Peza, Celia Santiago, ha manifestado que “es una enorme satisfacción poder ofrecer cada mes de agosto, más de doscientos años después, a la comarca y a la provincia el testimonio de que La Peza sigue siendo un pueblo valiente, un pueblo que se crece ante las adversidades”. Santiago confiesa sentirse muy orgullosa de ser alcaldesa de La Peza, “un pueblo de carboneros que se negó a entregarse y ser invadido por los franceses, y heredera del alcalde Carbonero Manuel Atienza y de todos nuestros antepasados, que dieron la vida por defender nuestro pueblo y nuestra libertad y queremos transmitir ese legado a nuestros descendientes porque forma parte de nuestra identidad y nuestra cultura”.

El sábado 26 de agosto el visitante a La Peza podrá ver un municipio absolutamente transformado en un pueblo de 1810 y a todos sus vecinos, desde los más pequeños a los mayores, representando diversas escenas costumbristas en los lugares más emblemáticos de la localidad: haciendo pleita y encaje de bolillos, secando tomates, elaborando queso y miel, lavando la ropa en los lavaderos públicos, preparando la metralla, etc.

La crónica de Pedro Antonio

La recreación de la batalla del Alcalde Carbonero está basada en el relato homónimo de Pedro Antonio de Alarcón de sus “Historietas Nacionales” (1859) y surgió en el año 2010 para conmemorar el bicentenario de la contienda. Pero lo que comenzó siendo un evento único, se ha convertido en una típica fiesta de verano, un lugar de encuentro y participación de los propios lapeceños y un singular reclamo turístico del municipio, que atrae cada mes de agosto a cientos de visitantes de la comarca de Guadix y de toda la provincia de Granada.

Tres actos y epílogo

La recreación comenzará a las 10.30 de la mañana con la preparación de la batalla, con las mujeres del pueblo aprovisionando el lugar como hospital de campaña, la llegada del alcalde Manuel Atienza y la serie de escenas costumbristas. El punto álgido del evento tendrá lugar a partir de las 19.30 horas, cuando repicarán las campanas y sonarán los tambores para anunciar la llegada del enemigo, las tropas de Napoleón, que estarán representadas por voluntarios de diversas asociaciones napoleónicas de la provincia de Jaén porque “nadie en el pueblo quiere hacer de francés”, afirma la alcaldesa.

Entonces, Alfredo Fernández, el vecino que asume cada año el papel del Alcalde Carbonero, un hombre robusto “que cumple con el retrato que hizo de él Pedro Antonio de Alarcón”, arenga desde el balcón de la Plaza de España a todo el pueblo y lo moviliza para hacer frente a los franceses y luego, todos, se dirigen al campo de batalla. El tercer y último acto, consiste en la batalla propiamente dicha: escaramuzas de ataque y retroceso, preparación del cañón de madera de encina, fuego, fusilamiento y raptos.

El epílogo de la historia, sobre las 21.30 horas, cuenta la explosión del gran cañón de madera de encina. Entonces, las tropas francesas tuvieron que replegarse a Guadix y volver a los tres días con el refuerzo de dos mil soldados. El Alcalde Carbonero resguardó a los niños y mujeres en la sierra, dejó el pueblo vacío y esperó a los franceses a las afueras. Manuel Atienza fue finalmente capturado, pero sin perder su dignidad, rompió su bastón de mando y sentenció: “Yo soy la villa de La Peza, que muere antes de entregarse”. Dicho esto se arrojó por el tajo Bernite para que no se apropiara de su cuerpo el enemigo. La frase define en buena medida el carácter luchador de los orgullosos vecinos y es el lema actual de la localidad.

 

Deja un comentario