Este viernes 15 de marzo habrá una Misa de despedida y acción de gracias, a las 12,30 h., en la parroquia de Santiago, presidida por el obispo accitano

Otra vez y es el segundo convento que se cierra en pocos meses porque sus ocupantes, monjas de clausura se marchan de nuestra ciudad por diferentes motivos y principalmente por ir disminuyendo en número que hace que el mantenimiento de los edificios sea casi imposible de asumir.

Hace unos meses fueron las monjas concepcionistas las que se fueron a otros conventos y cerraron el de la Concepción, en el que permanecían solo cuatro monjas, y este al parecer se encuentra en venta, y ahora son las clarisas franciscanas, de las que solo quedan cuatro, las que se van en situaciones parecidas y se trasladan a otro convento de la congregación, aunque estas con la intención de volver en cuanto sea posible a la ciudad accitana.

Como despedida, se va a celebrar una misa, que estará presidida por el obispo accitano, D. Francisco Jesús Orozco. Será el viernes 15 de marzo, a las 12,30 h., para dar gracias por los 481 años de presencia en una ciudad que las ha querido como algo propio.

Sor Carmen, la que hasta ahora ha sido la madre superiora en el convento de Guadix, repite una y otra vez que su intención es volver en cuanto sea posible. Solo hay 4 hermanas en Guadix y no es posible tener un convento abierto con tan pocas religiosas. Por eso, han solicitado a un monasterio de clarisas en Valladolid que las acoja hasta que el número de vocaciones para Guadix sea suficiente como para abrir, de nuevo, el convento. Y así será, marcharán al monasterio de Santa Isabel, de Valladolid, que se encuentra en la calle Encarnación de esa ciudad castellana.

Las religiosas clarisas llevan en Guadix desde el año 1538, junto a la iglesia de Santiago, por lo que muchos las han conocido como las religiosas de Santiago. En su carta de despedida, las hermanas recuerdan que siempre han participado, desde el convento, “de los acontecimientos gozosos y dolorosos” de la ciudad: “os hemos acompañado, como unas accitanas más, con nuestro afecto, cercanía y oración. Hemos experimentado que el convento de las clarisas ha sido corazón espiritual para Guadix. A él acudían los accitanos para pedir oraciones o para dar gracias por los favores recibidos de Dios

Y justifican, en su carta de despedida, los motivos de su marcha: “la falta de vocaciones hace que tengamos que marcharnos de la que ha sido nuestra casa. No queremos hablar de despedida, pues siempre viviremos con la esperanza de que un día las hijas de Santa Clara regresarán a Guadix.”

Todos los accitanos están llamados esa mañana del viernes a acompañar a unas religiosas  que se marchan con el deseo de volver. “Por el momento cambiamos de residencia”, dicen. Esperamos que sea así y que vuelvan pronto.

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