Entre la población más sensible a los efectos de las altas temperaturas se encuentran las personas mayores de 65 años, dependientes, con enfermedades crónicas (diabetes, obesidad, problemas cardiovasculares, respiratorios), bajo tratamiento crónico (diuréticos, antihipertensivos y antidepresivos), menores de 5 años y lactantes.
Por todo ello, desde la concejalía de Salud se recomienda mantenerse bien hidratado, tener una alimentación variada con abundante consumo de frutas, verduras y hortalizas frescas y cocidas, mantener las ventanas cerradas y que las estancias de la vivienda estén lo más protegidas del sol, ducharse o bañarse varias veces al día, humedecer la ropa, usar ropa ligera, clara y amplia y protegerse del sol mediante el empleo de gorras, sombreros, protectores solares y gafas de sol. También, se recuerda que se deben evitar las actividades deportivas y/o que conlleven una exposición prolongada al sol en las horas de calor extremas comprendidas entre las 11.00 y las 19:00 horas.
Si se padece alguno de los síntomas asociados al golpe de calor hay que reclamar inmediatamente asistencia sanitaria.
