Trabajo

Faltos de ocupación casi todos los gremios de esta ciudad, es necesario que se emprendan obras, sino de relativa utilidad, al menos para hermosear esta nuestra atrasada población respecto a construcciones modernas, que den una idea más alta de la que conciben de nosotros los forasteros que a diario nos visitan debido todo a la facilidad de las comunicaciones por la apertura de la línea férrea de Linares a Almería.

En primer lugar, se impone la demolición de ese casucho ruinoso que presenta sus negras ahumadas paredes a la contemplación de propios y extraños; ese padrón de ignominia debe desaparecer cuanto antes para completar la elegante y hermosa plazuela que debe arreglarse dando frente a la artística y bella fachada de nuestra catedral, en medio de la cual podría elevarse un monumento a la memoria de algún hombre insigne, hijo de esta patria, que hubiese brillado como luminar de primera magnitud en la noble república de las letras, que por suerte no sean pocos; pues Guadix dio siempre abundantes hijos, que han quedado en el libro de la historia como varones ilustres en todos los ramos del humano saber. Nuestro municipio debe inspirarse, sin abandonar los asuntos materiales en aquellos que pertenecen al alma, estéticamente considerados, para que entremos orgullosos en el concierto progresivo de otras muchas ciudades de menos importancia que la nuestra.

Existe un punible abandono que da muestras claras y evidentes de la pobre iniciativa que tuvieron siempre los municipios que rigieron nuestra administración, y ya es tiempo de pensar en otros ideales más levantados que los que han venido informando el móvil de situaciones políticas, harto desastrosas para la recia y buena inversión de los procomunales intereses.

Hoy no anotamos otras obras que pudieran tener pronto principio; pues conocidos de todos son los apuros de las arcas Municipales, y que el que mucho aprieta poco abarca; principiamos por la iniciada, que aun siendo de poca importancia es una de las que más tienen que hermosear el centro de nuestra población.

EL TROZO DE FERROCARRIL DE BAEZA A LINARES

El Ayuntamiento de Linares, interpretando fielmente las legítimas aspiraciones de los habitantes de aquella población, ha elevado al señor ministro de Fomento una razonada instancia que dice así:

«Excelentísimo señor.

El Ayuntamiento de esta ciudad, en sesión de 20 de febrero actual, acordó por unanimidad dirigirse a V.E, en respetuosa súplica., interesándole un asunto de vital interés para esta populosa, culta e importante población.

Se refiere nuestra súplica a la necesidad de que la estación de Linares, en la línea del ferrocarril de Linares a Almería y el trozo comprendido entre esta ciudad y la estación de Baeza, cuya construcción aún no se ha empezado, se lleven a efecto.

El art. 8.° del pliego de condiciones inserto en la Gaceta de 7 de Abril de 1889 y aprobado por Real orden do 20 de Mayo de 1889, dice que se construirán, dos estaciones de primera, Linares y Almería, y no habiendo dado principio los trabajos de aquella, ni trozo citado, hay motivos para sospechar que la Empresa constructora trata de evadir el cumplimiento de las disposiciones citadas, con daño de los intereses de esta ciudad.

Como la no construcción del trozo de línea indicado y de la estación de Linares en su categoría de primera clase, sería una verdadera transgresión de la ley de concesión, este Ayuntamiento, interpreta de los deseos de la municipalidad y en cumplimiento del acuerdo adoptado, suplica á V. E. respetuosamente interese de las Compañías constructora y concesionaria de la línea de Linares a Almería:

1.º La imprescindible necesidad de la construcción de la vía en el trayecto comprendido entre esta población y la estación de Baeza.

2.° Construcción asimismo de la estación de Linares, como de primera clase.

3.° La conveniencia de comenzar pronto dichos trabajos, a fin de poder con ellos dar ocupación a multitud de obreros, desamparados hoy por la falla de obras públicas.

No dudamos de la bondad y rectitud de V.E., que inspirando sus actos en la justicia, atenderá nuestra súplica, interponiendo su valimiento para con las Compañías concesionaria y constructora, obligándolas a satisfacer las legítimas aspiraciones de este Ayuntamiento, que reflejan fielmente las de este importantísimo centro minero.

Asimismo, rogamos a V. E. que en caso que por la Compañía concesionaria se solicitase la variación del proyecto de construcción, se oiga a este Ayuntamiento antes de resolver sobre un asunto de tanta importancia para esta población.»

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