Por Manuel Huete

¿Que te viene a la cabeza cuando hablas de artesanía alimentaria?

Piensas en ese queso en aceite, en las verduras, frutas, mieles, mermeladas, panes, vinos ecológicos, en el aceite virgen extra prensado en frío, en la ensalada de tomates con pimientos asados preparado en conserva para tener para todo el año, piensas en las chimeneas con las ollas donde el olor de lo bien hecho lo impregnaba todo, etc…

La artesanía alimentaria como parte de la industria es un factor importante a considerar en la economía moderna; ya que no solo contribuyen con el crecimiento económico de los países, generando empleo e ingresos, sino que también ayuda a transmitir y mantener las raíces culturales e identidad de una comarca.

No existe un solo país en el mundo que haya alcanzado un alto nivel de desarrollo económico y social sin tener un sector artesanal avanzado y desarrollado. Tradicionalmente esa artesanía alimentaria era considerada como la seguridad para disponer de un producto fuera de temporada en la mesa.

La modernidad, y de camino esas grandes industrias sustituyeron a esa artesanía llena de mimos, olores y sabores por otros sin identidad y con etiquetas Zero o light pero ocultando los elementos fúngicos , herbicidas y plaguicidas empleados en su producción. Al mismo tiempo que desdeñábamos nuestras conservas y en general nuestras esencias pero tampoco se apostó por la modernización de esas chimeneas pensando que la gran industria nos daría el trabajo. Sin valorar nunca nuestras esencias para dar paso a la “modernidad”.

La industria nos proporcionó un trabajo, un trabajo en masa, colocados en una cadena de producción perdiendo toda la identidad y el valor personal, luego vendrán las reivindicaciones laborales y económicas,  todos contentos.

Sin darnos cuenta que todo progreso en la erradicación de la despoblación rural será pasajero si no logramos alcanzar el crecimiento económico necesario dentro de un marco medioambientalmente sostenible y estas pequeñas artesanías son compatibles.

La actividad económica artesana no es importante solo por sí misma, sino por la conexión que tiene con otras actividades y sectores económicos. Incluir el sector artesano dentro de las industrias alimentarias, y lo que supone denota la importancia económica que tiene su desarrollo para una región o comarca.

La artesanía, como parte de la industria, es un factor importante a considerar en las economías modernas; ya que no solo contribuyen con el crecimiento económico de los países, generando empleo e ingresos, sino que también ayuda a transmitir y mantener las raíces culturales e identidad de las regiones o comarcas.

Las instituciones y los políticos, en general, son los responsables y deben ser capaces de diseñar, implementar y monitorear políticas de desarrollo artesanal-industrial que promuevan e impulsen el desarrollo del sector privado, son estos elementos claves para generar de manera eficaz los cambios estructurales.

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