Es tan solo una muestra, una ligera muestra a modo de botón que evidencia los pequeños detalles, que hacen grande o pequeña una gestión. Se trata tan solo de una valla amarilla, metálica, pesada, potencialmente peligrosa que esta ahí abandonada sobre ese contenedor, que en mas de una ocasión ha ido al suelo, pero que ahí sigue, Inasequible al desaliente, hasta que algún alma caritativa, se le ocurra, que ese no es lugar para una valla que sirvió en su momento de señalización pero que ya una vez, cumplido su cometido, no tiene sentido que queda abandonada en la acera, en la vía pública, a riesgo potencial de un accidente vecinal.

Eso si, del mismo modo que la concejalía de Mantenimiento de Joaquín Onieva ha hecho oídos sordos con los pinos de la Bovedilla, o con el pavimento de madera de la trasera de la Oficina de Turismo en la cuesta de Ponce y Pozo, también lo está haciendo con esta valla insulsa, y sin atractivo. Eso no genera fotos, pero fastidia a la ciudadanía en su imagen de ciudad limpia, cuidada, atractiva al visitante, que cuida de los detalles,,,,y quita votos.

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