En cumplimiento de la programación de las Campañas y Operaciones de Vigilancia y Control para el año 2018, por la Dirección General de Tráfico, entre los días 10 al 16 de diciembre se va a llevar a cabo una campaña especial sobre control de la tasa de alcoholemia y de presencia de drogas entre los conductores, porque: 

Una sola copa es mucho. La única tasa segura es 0,0%. 

Según datos del Observatorio Europeo para la Seguridad Vial (ERSO), alrededor del 25% de todas las muertes en carretera en Europa están relacionadas con el alcohol. 

La Estrategia de Seguridad Vial 2011-2020 establece como uno de sus indicadores el siguiente objetivo: Bajar del 1% los positivos de alcoholemia en los controles preventivos aleatorios. 

En comparación con un conductor sobrio, la tasa de accidente de un conductor con una tasa de alcoholemia de 0,8 g / l es 2,7 veces mayor que la de un conductor sobrio. Cuando un conductor tiene una tasa de alcoholemia de 1,5 g / l su tasa de accidente se estima que es 22 veces mayor que la de un conductor sobrio. 

No sólo la tasa de accidentes aumenta rápidamente con el aumento de tasa de alcoholemia, el accidente también se vuelve más grave. Con una tasa de alcoholemia de 1,5 g/l la tasa de accidentes de gravedad mortal es aproximadamente 200 veces mayor que cuando se trata de conductores que no han ingerido alcohol. 

El alcohol no sólo está relacionado con una mayor accidentalidad, sino que también repercute en una mayor mortalidad, al ser un factor relacionado con un peor pronóstico en las lesiones sufridas. 

En el año 2017, 120.233 conductores estuvieron implicados en accidentes con víctimas en vías interurbanas y urbanas y se realizó prueba de alcohol al 36% de ellos. En el caso de los conductores fallecidos el porcentaje de conductores analizados fue del 72%, en los heridos hospitalizados fue del 21%, en los heridos no hospitalizados fue del 33% y en los conductores ilesos fue del 17%. 

En cuanto a los resultados de las pruebas: el 26% de los conductores fallecidos tuvo resultado positivo en la prueba de alcoholemia, el 15% en el caso de los conductores heridos hospitalizados, el 8% en los conductores heridos no hospitalizados y el 7% en los conductores ilesos. 

El porcentaje de conductores con prueba de alcohol positiva en vías urbanas es superior al de las vías interurbanas. En ambos tipos de vía aumenta el porcentaje de positivos aumenta conforme lo hace la lesividad del conductor: en las vías urbanas va del 14% para los conductores ilesos al 32% para los fallecidos; en las vías interurbanas va del 4% en conductores ilesos al 24% en conductores fallecidos. 

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