El pleno convocado y celebrado ayer viernes para debatir de nuevo los presupuestos, ha dado los mismos resultados en cuanto a votación que el que se dió en el anterior, es decir siete votos a favor, una abstención y nueve en contra, por lo que estos no salieron aprobados. Ahora la alcaldesa, el próximo miércoles, va a someterse a una cuestión de confianza para que el municipio pueda tener presupuestos y continuar con los compromisos adquiridos y poder acabar la legislatura. Lo que sí se aprobó por unanimidad ha sido el reconocimiento extrajudicial de crédito.

Recordemos que en esta legislatura el equipo de gobierno tuvo el 2017 los presupuestos prorrogados, no habiendo podido realizar ningún tipo de inversión y este año ya estamos comprobando las dificultades que se presentan.

Y la ciudadanía se pregunta si realmente existe tanta diferencia entre los presupuestos que se presentan y las propuestas de los diferentes partidos, porque el bien de la ciudad siempre ha de primar por encima del de los partidos, y si no es así, creemos que todos hemos de tomar buena nota.

No queremos decir ni pensar que uno u otro está en poder de la razón, todos han cometido, cometen y cometemos errores, pero hay que anteponer el bienestar ciudadano y la gobernabilidad a los intereses de partido, que para eso se presentan a unas elecciones, por el bien y para servir a la ciudad.

No entendemos, al equipo de gobierno, que pese a saber que existían dificultades para poder sacar adelante los presupuestos ya que, no cuentan con mayoría absoluta, no negocian con el Partido Popular, el partido más representativo en la oposición, y les presentan los presupuestos unos días antes del pleno, por supuesto aún más sabiendo las discrepancias de una concejal de su equipo de gobierno que había presentado problemas en las concejalías que llevaba y que de un momento a otro iba a abandonar.

Pero tampoco entendemos a los grupos de la oposición que salvo Gana Guadix, justifican su voto negativo o se abstienen como IU, en cuestiones exclusivamente personales y de partido, sin tener en cuenta lo que pueda ser más beneficioso para la ciudad. Unos malos presupuestos son mejor que no tener, y eso también ha de tenerse en cuenta.

Cada uno de los partidos que no ha votado a favor, lo hace por algo totalmente diferente y que a más de uno le cuesta trabajo entender.

El portavoz del PP Jesús Lorente ha afirmado con respecto a estos, que “no podemos aprobar unos presupuestos que no se corresponden con la realidad. Donde los ingresos, por importe de 985.000 euros, están en el aire” temiendo que “si los gastos se ejecutan y no se alcanzan los ingresos previstos se rompería el equilibrio presupuestario y se pondría en peligro la prestación de servicios”, añadiendo además que se “ha generado una deuda de pago a pequeños y medianos proveedores del municipio por importe de 1,4 millones de euros”, aunque “el propio concejal responsable de área indicó en el debate de los presupuestos que era de 1,5 y  hasta de 2 millones de euros”,.

Según Lorente, esta deuda deberá imputarse a las cuentas de 2018 mediante un reconocimiento extrajudicial de crédito, por lo que se prevé que los gastos para el municipio se incrementarán hasta alcanzar los 15 millones de euros. El problema es que los ingresos con los que se cuentan son de 13 millones de euros por lo que, para poder aprobar un presupuesto en situación de equilibro, éstos tendrían que ascender hasta 15 millones de euros.

IU, al que no se le entiende su aptitud para la abstención, lo ha justificado afirmando que a pesar de reflejar algunas de las reclamaciones de IU, como eran la bajada en la partida de los cargos políticos con retribución, el incremento de la cifra para servicios sociales, o reflejen las inversiones en la cañadas de Gracia y Ojeda, o las pedanías, tienen ciertas dudas sobre el cumplimiento de estas promesas por parte del actual “bipartito” en el gobierno, ya que algunas de estas partidas como las ya mencionadas cañadas se reflejaban en el anterior acuerdo de presupuestos.

El concejal no adscrito Manuel Poyatos que antes ponía como condición a la aprobación de los presupuestos: el cobro de los proveedores del Ayto de Guadix, con un reconocimiento extrajudicial de crédito, que fue aprobado ayer por unanimidad de todos los grupos, algo que viene reconocido por Ley, ahora declara que como se ha roto unilateralmente el pacto por parte de la Alcaldía; al no haberse aprobado antes, él se considera eximido del mismo y por tanto él vota no a los presupuestos.

¿Son criterios realmente de peso para mantener a la ciudad en la incertidumbre en la que se encuentra?. Ustedes opinen, sobre las cuestiones de cada partido o personas para no votar los presupuestos, porque nosotros no entendemos nada y sí nos preguntamos y les decimos, señores gobernantes, unos y otros y todos en general, ¿ustedes nos toman por tontos; el pueblo se lo cree todo; el pueblo tiene que aguantar sus incompetencias, sus caprichos, sus vinculaciones?, etc etc, pues no.  Han sido elegidos para gobernar  la ciudad mirando a la ciudadanía y por los ciudadanos, y para hacernos una ciudad mejor, más vivible, más útil, con más trabajo y donde todos nos sintamos a gusto y con la alegría de pertenecer a una de las ciudades más bonitas, pero donde cada vez se hace más difícil vivir por su incompetencia, y todos les pedimos, lleguen a acuerdos, gobiernen la ciudad por el bien de sus habitantes, no el de ustedes.

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