La Diputación de Granada ha puesto en marcha 3 proyectos piloto con 25 municipios de la provincia para crear instalaciones de autoconsumo compartido que serán el germen de futuras comunidades energéticas. 

 En una jornada informativa a la que han asistido representantes de 25 municipios y que ha tenido como objetivo informar y resolver dudas en torno a estos proyectos, las comunidades energéticas son una forma de conseguir ahorro económico en la factura de la luz, implican una contribución a la mejora del medio ambiente porque promueve la energía fotovoltaica y son una forma de combatir la pobreza energética en tanto que los sobrantes de energía pueden cederse a personas vulnerables.

Se ha señalado que estas comunidades se basan en la producción de energías renovables a través de pequeñas instalaciones cuya producción energética se reparte entre los miembros de la comunidad situados a menos de 500 metros de distancia. De esta forma se consigue una producción localizada y sostenible sin tener que depender de grandes infraestructuras y recursos externos, ha sostenido Entrena, que ha apuntado que la energía se comparte y se paga a un precio fijo menor que el del mercado, reduciendo el gasto energético. 

Además, de manera directa, se consigue en gran medida, dar una solución efectiva al problema de la pobreza energética que sufren muchas personas y familias; y al mismo tiempo, al promover las energías renovables se contribuye a la protección del medio ambiente.

Proyectos piloto

El primer proyecto está dirigido a municipios menores de 1.000 habitantes con especial incidencia de la pobreza energética: Freila, Gorafe, Villanueva de las Torres, Dehesas de Guadix, Albuñán, Jérez del Marquesado, Alquife, Agrón, Cacín y El Turro.

El segundo se desarrolla a través de un programa de concertación e implica a Beas de Guadix y a Orce, que han solicitado estudios de implantación de autoconsumo fotovoltaico en cubiertas municipales, para iniciar el proceso de creación de comunidades locales de energía que puedan apoyar iniciativas contra la pobreza energética y la creación de riqueza a nivel local.

El tercer proyecto también tiene su origen en un programa de concertación para el asesoramiento y empoderamiento de la ciudadanía en materia de transición energética justa: Cúllar Vega, Dehesas Viejas, Deifontes, Ferreira, Güevéjar, Maracena, Morelábor, Nívar, Órgiva, Polícar, Rubite, Ugíjar, y Vélez de Benaudalla. Estos municipios habían solicitado asistencia técnica para apoyar de manera activa a la ciudadanía en el conocimiento de sus derechos energéticos, así como combatir la pobreza energética, e incorporar instalaciones de autoconsumo fotovoltaico en sus edificios municipales. 

Desarrollo de los proyectos

En cada uno de los municipios se realizarán actuaciones formativas e informativas dirigidas a responsables políticos, técnicos municipales, agentes sociales y ciudadanía sobre participación aplicada comunidades energéticas, puntos clave y cuestiones técnicas básicas para su desarrollo; y, cuestiones formales necesarias, como la cesión de cubiertas, tasas de energía, inversión, etc.

Se realizará también asesoramiento técnico individualizado a cada ayuntamiento para el proceso de constitución de la comunidad energética, definiendo sus características: tamaño, ubicación, viviendas implicadas, costes, escenarios y vías de financiación, y en su caso, asesoramiento para la instalación y monitorización de la energía producida y consumida.

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