El Plan Local de Intervención en Zonas Desfavorecidas supondrá la inversión de 6 millones de euros en estos 6 municipios hasta 2022, con el objetivo de mejorar las condiciones de vida de 13.000 personas

La Diputación de Granada, a través del área de Bienestar Social, ha puesto en marcha el  Plan local de intervención en zonas desfavorecidas, que está dirigido a seis barrios de otros tantos municipios de la provincia, que sufren dificultades de integración y vinculadas a la exclusión social.

El presidente de la institución, José Entrena, ha presentado esta mañana, junto a la diputada de Bienestar Social, Olvido de la Rosa y representantes de los seis municipios  que forman parte del Plan, esta iniciativa de carácter social, que prevé la aplicación de 84 medidas concretas durante los próximos 4 años. El objetivo general, según ha explicado, es poner en marcha los mecanismos de compensación necesarios para conseguir que las personas residentes en barrios desfavorecidos puedan acceder a los distintos Sistemas de Protección Social, especialmente a los de servicios sociales, salud, vivienda, educación y empleo, y al resto de servicios públicos. 

El Plan cuenta con una financiación total de casi 6 millones de euros, de los que la Diputación aporta casi un millón, y el resto proviene del Fondo Social Europeo y de la Junta de Andalucía. No obstante, el proyecto se gestiona directamente desde la institución provincial.

Algunos de estos objetivos concretos que se aspira a alcanzar gracias a esta iniciativa son: incrementar el nivel de empleabilidad, especialmente de las mujeres y las personas en situación de exclusión, que les permita el acceso al mercado laboral; reducir el número de infraviviendas; incrementar el número de profesionales en los centros de servicios sociales comunitarios; desarrollar itinerarios de inclusión sociolaboral; mejorar los espacios públicos comunes y los mecanismos de resolución de conflictos de convivencia vecinal; y transformar la imagen de la zona en el municipio.

Los municipios donde se pondrán en marcha estas medidas, son el Barranco y la Cañada, en Atarfe; el barrio de Santa Ana, en Fuente Vaqueros; las barriadas de las Flores, las Cuevas y Cerro Fáquila, en Pinos Puente; el barrio de la Peña, en Iznalloz; los barrios de las Cuevas en Guadix y Huéscar. 

El Plan ha sido elaborado de forma participada por la Diputación Provincial, ayuntamientos implicados, asociaciones y colectivos que actúan en los municipios y la Junta de Andalucía, a través de las Delegaciones de Salud, Igualdad y Politícas Sociales, y Empleo. En total, 111 entidades públicas y privadas están involucradas y está enmarcado en la Estrategia Regional de Intervención Integral en Zonas Desfavorecidas de Andalucía.

En todos estos lugares, ha subrayado Entrena, se ha realizado previamente un detallado estudio para identificar los principales problemas que afectan a su población y se han detectado numerosos edificios en estado ruinoso, un elevado índice de desempleo, inactividad, falta de integración en los sistemas de educación o formación, personas sin hogar o afectadas por la exclusión en cuanto a vivienda se refiere, migrantes, menores y personas con discapacidad.

Incorporación de 42 profesionales

Para la puesta en marcha del plan, se va a contar con 42 profesionales (4 psicólogos, 32 trabajadores sociales y 6 educadores), que desarrollarán su trabajo “en el terreno” a lo largo de los 4 años de aplicación del Plan.

Estos profesionales serán los encargados de llevar a la práctica los ejes estratégicos del Plan, que pasan por el desarrollo económico y comunitario sostenible, las políticas públicas para el bienestar y la cohesión social, la mejora del hábitat y la convivencia, y el trabajo en red e innovación en la intervención social comunitaria.

Por ejemplo, ha precisado, se dedicarán a facilitar el acceso a las ayudas que la Consejería competente en dicha materia tenga establecidas para esta finalidad y a asesorar aquellas personas que necesiten la regularización jurídica de su vivienda habitual. También realizarán acciones de intermediación entre las familias y la comunidad educativa que permitan incrementar el éxito académico y reducir el abandono escolar temprano, harán un acompañamiento en el paso de la educación al empleo (asesoramiento, alfabetización digital, formación ocupacional y profesional) y abordarán la tutorización y mediación en materia de inserción social, siendo conscientes de las carencias en el ámbito social que tienen estas personas, desde la falta de habilidades sociales hasta la carencia de pautas y horarios normalizados.

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