Una propiedad municipal como es el antiguo Seminario de S. Torcuato que adolece del cuidado que se supone debiera de estar un bien municipal que cómo se ha presumido tantas veces pertenece a la larga serie de bienes y monumentos que conforman el rico patrimonio de la ciudad. 

Si en otras ocasiones los políticos y los ciudadanos han tratado de presumir de una ciudad con un abundante y rico patrimonio, no dice mucho y no se puede alardear mas de la cuenta cuando uno se acerca a visitar o contemplar algunos monumentos como el que nos ocupa. 

No se puede decir que esté cuidado, tampoco que esté lo suficientemente protegido como para evitar su deterioro progresivo e irremediable con el paso del tiempo y menos, y ya es triste, que ni tan siquiera esté mantenido. 

El actúal equipo de gobierno, suele pregonar a menudo su preocupación por las personas, por la ciudad pero no se le observa una diligencia expresa en las cosas pequeñas, en el cuido, protección y mantenimiento de los bienes que son de todos, puesto que se trata de propiedades municipales de las que eso si, afirman sentirse tan orgullosos.

Rebajen su orgullo y dense de bruces con la dura realidad y es que, disponen de un patrimonio que no cuidan, que tampoco protegen debidamente y que ni tan siquiera mantienen. Eso si, hay una concejalía de Turismo, de Patrimonio, de Obras y de Mantenimiento, pero no hay muchas obras que presentar con orgullo verdadero.

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