Eso al menos es lo que se nos antoja cuando podemos ver por diversos puntos de la ciudad imágenes que como estas sirven de ejemplo, de la dejadez en determinadas tareas de las que se alardeaba desde diferentes áreas municipales y que llevan camino de convertirse en la versión real que desmonte tantas palabras bonitas y no menos buenas intenciones.

Así se pueden contemplar en verano, cuando nos visitan muchos de nuestros conciudadanos que vuelven a su ciudad de origen y tratan de mostrar orgullosos los avances sociales, de limpieza, urbanidad, educación, saber estar y vivir bien.

Y se encuentran con imágenes deplorables como estas, en las que queda patente la preocupación por el bienestar de la ciudadanía, por cuidar la imagen pública que se traslada de la gestión municipal, por dejar una foto de una ciudad cuidada en los mínimos detalles, muestra de orgullo y satisfacción por la obra y los detalles cuidados.

Y se encuentran con imágenes deplorables como estas, en las que queda patente la preocupación por el bienestar de la ciudadanía, por cuidar la imagen pública que se traslada de la gestión municipal, por dejar una foto de una ciudad cuidada en los mínimos detalles, muestra de orgullo y satisfacción por la obra y los detalles cuidados.

Lo lamentable es que no es la única imagen que se puede obtener en nuestras calles y plazas, eso si con la complicidad ciudadana, pero también con la empresa de limpieza que hace todo lo posible por eliminarlas en cuanto tiene conocimiento de ellas. 

Deja una respuesta