Una vez más, y van unas cuantas. Algún ciudadano desaprensivo con el medio ambiente, riguroso seguro con los demás, pero no consigo mismo, ha sembrado de escombros una de las bases de la columna pilar del puente sobre la rambla de Baza correspondiente al viaducto de la autovía A92 N. 

De esta acción lo que mas fastidia es que no solamente se ha hecho con tal impunidad, sino que además se ha realizado con la conciencia intranquila sabiendo que se estaba haciendo algo que no está permitido, que está prohibido, que va en contra de las mas elementales normas de salubridad ambiental.

Y seguro que lo hace para ahorrarse unos euros que le puede costar el poder llevarlo directamente al punto limpio dada la escasa entidad de los vertidos pero que no veas cómo ensucian y agreden el medio ambiente cuando se depositan en el lugar que no se debe, en el lugar incorrecto para acabar agrediendo los ciudadanos que abochornados discurren en sus paseos por esa rambla. 

Un motivo más de vergüenza para la ciudadanía y para el trabajo de la Confederación Hidrográfica del Guadalquivir cuyo guarda de los ríos, no llega a conseguir eliminar estas acciones vandálicas ciudadanas. Una autentica vergüenza

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