Guadix Clásica 2017

por Francisco Hernández Cruz

Un nuevo año, ¡y es la XXV edición!, nos llega, con un poquito de retraso; solía ser en mayo… Se inició el pasado viernes, 16 de junio, con el espectáculo “FROM BACH TO RADIOHEAD”, en cuyo programa de mano (nunca respetado) se podía leer:

“Es un espectáculo musical especial: propone una selección de piezas musicales amplia tanto en lo cronológico (desde el siglo XVII hasta el presente) como en lo estilístico (clásico, flamenco, jazz, rock…), así como en lo geográfico (compositores alemanes, españoles, italianos, ingleses, escandinavos…). Este programa [repetimos: no respetado, nunca] va dirigido al melómano más exquisito, al profano curioso, al aficionado de rock, jazz… acercando a los jóvenes al mundo de la música. Cuenta con la interpretación de José Manuel Zapata, Michael Thomas, Juan Francisco Padilla y Rubén Rubio. Tiene este formato el valor añadido de los arreglos musicales, realizados ex profeso por Juan Francisco Padilla para este proyecto, explorando con intensidad las similitudes y sinergias entre Bach, Radiohead, Paco de Lucía, Shostakovich, Iron Maiden, Arvo Pärt, Björk, Rossini y muchos más. Pero sobre todo hablamos de una propuesta que transmite en el espectador FELICIDAD.

Con “From Bach to Radiohead”, queda abierto el camino para la evolución, la experimentación y la consolidación de un concepto muy sencillo al mismo tiempo que revolucionario: “La buena música es atemporal y no responde a clichés o catalogaciones estilísticas, simplemente es buena música”. Esta es la base del concepto, derivado de la inquietud por satisfacer nuestras necesidades como artistas y las de los espectadores.

Imaginación, originalidad y fantasía desde el respeto más profundo”.

Solo nos resta añadir que simpáticos sí que se mostraron, al dirigirse al respetable ―escaso otra vez―, lo que, a nuestro entender, no es suficiente. Sobró la megafonía (estamos en un Ciclo Internacional de Música Clásica). El Mira de Amescua tiene una acústica más que aceptable y, sobre todo, el público tiene derecho a saber lo que escucha, cuestión esta del todo imposible, puesto que el conjunto hizo un más que anárquico uso del programa previsto y entregado en papel a los asistentes. Es comprensible algún cambio, pero…

Deja un comentario