En torno a medio centenar de personas disfrutaron este viernes de la ruta “Guadix con huella de mujer” promovida por la Federación de Asociaciones de Mujeres de la comarca de Guadix “Sulayr” en el marco del proyecto “Senderos de Igualdad”, de la mano de la Asociación para la promoción de la cultura y el arte “La Oruga Azul”, a la que la Federación le había encomendado el diseño y la realización de una ruta guiada por Guadix con mirada de mujer. Las personas previamente escritas en la actividad se dieron cita a las siete y media de la tarde en la plaza de Santa Luparia (junto al Hospital Real) como punto de partida para iniciar un recorrido que “La Oruga Azul” ha denominado “Guadix con huella de mujer” y que estuvo acompañado de pequeñas representaciones teatrales y de actividades expositivas y literarias. 

La Asociación “La Oruga Azul” se planteaba esta ruta guiada como forma de conocer el paso de individualidades o colectivos femeninos a lo largo de la historia. “Mujeres que dejaron su impronta, ya sea desde el punto de vista artístico, literario, antropológico, religioso o educacional”.  Durante la visita, se realizaron actividades complementarias que ayudaron al público a acercarse a la figura de estas mujeres: desde una representación teatral en la Plaza de Santa Luparia recreando una escena entre ciudadanas romanas hasta la lectura de artículos, poemas e incluso algún documento sonoro. 

En la plaza de Santa Luparia se habló de la legendaria matrona accitana, Luparia, primera mujer convertida al cristianismo con la venida de los varones apostólicos a Acci en el siglo I d.C., con San Torcuato a la cabeza. También de algunas ciudadanas romanas que aparecen en la epigrafía.

En la plaza de las palomas (Antiguo Liceo teatro), la visita se centró en Carmen Iborra, conocida como Carmela Caravaca, quien debido a su buena voz, se convirtió en una tiple de zarzuela virtuosa. 

La Solana de Santiago, con vistas a la Alcazaba, sirvió para conocer a las poetisas Andalusíes Ḥamda y Zaynab bint Ziyād al-Muaddib del siglo XI, naturales de Guadix.

En la iglesia del Monasterio de las Clarisas de Santiago se habló de la comunidad de las Clarisas y de la historia del convento.

En el callejón de los Morales nació en 1911 la novillera Luisa Jiménez Carvajal. Casada con Miguel Morillas el Atarfeño, sintió afición por la fiesta taurina; tanto es así que, tras el fallecimiento de su marido, lo sustituyó en los tendidos.

En Santa Ana se habló de la tía Chirila, curandera del siglo XIX. Allí se habló también de la Institución Teresiana, fundada por el Padre Poveda, hoy ya santo, de la mano de Josefa Segovia, la primera directora general de la Institución, y cuya huella se encuentra todavía en la Ermita Nueva.

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