DEFENSAS EN EL RIO.

Tiempo era:

A pesar de que el rio se ha llevado parte de los pasaos públicos en estos últimos años, el Municipio lo presenció impertérrito, sin poner coto a tales desmanes.

Desde que el teniente alcalde señor Robles Ochoa don Torcuato, ya fallecido dirigió y llevó a efecto la defensa del mismo ha cosa da diez años por acuerdo de la corporación municipal entonces existente,

no se volvió a hacer cosa alguna; la defensa fue destruida por las aguas y queda dicho, los paseos se convirtieron en rio.

El actual Ayuntamiento ha tenido el buen acuerdo de mandar se hagan defensas y reparaciones para evitar tamaño mal, y en la actualidad se están realizando bajo la dirección del teniente alcalde don Diego Sánchez Contreras. Un aplauso pues, a la corporación dicha, y un ruego, que se cultiven y arreglen los paseos, la Puerta y Calle de San Torcuato y que desaparezcan los lampeones, invención imitación de un ojalatero.

También se ha arreglado el piso de los soportales de la Plaza que bien lo necesitaban.

Nosotros no escasearemos nuestras alabanzas a quien mejora la población, sea quien fuere y llámese coma se llame, liberales, carlistas, conservadores o republicanos.

EL CAMPANARIO DE LA CATEDRAL.

Antes, cuando el Cabildo de esta iglesia era rumboso, es decir, cuando costeaba campaneros, se podía oír el campanario y hasta la fama habla bien de él, estando reputado por uno de los mejores de España, tal fué la armonía qua producían sus campanas cuando repicaban o cuando deploraban la muerte do un cristiano, por más que fuese fúnebre armonía.

Después, cuando desaparecieron los campaneros y solo quedó el campanero jefe al cuidado de las campanas, la cosa fue a menos, y elcampanario no lucio sus notas más salientes y agradables.

Hoy, aunque el campanero existe, las campanas están tan abandonadas que los repiques son inarmónico ruido y ni aun se toca con acierto cuando se anuncian las horas canónicas; y si a esto se añade que el campanero está ausente en este momento y son señoras del campanario sumujer y sus chiquillos, se formará una idea de lo fatal delos resultados do las campanas.

Llamamos la atención del M. I. presidente del cabildo para que penetrado detales verdades, haga que la penetración transcienda al ciudadano campanero, y las campanas sean manejadas y repicadas cual deben, en evitación de cotidianas cencerradas que mortifican el oído mas rústico.

Los caminos vecinales

Están en pésimo estado y con especialidad el que desde aquí conduce a las villas da Exfiliana, Alcudia, y al Marquesado del Cenete.

El mes entrante es el tiempo apropósito para emprender las obras rurales, y es preciso que nuestros ediles piensen en la reparación de ellos, empleando los recursos y medios que las leyes les dan, sino quieren que aquellos se destruyan por completo en grave daño y en gran perjuicio de la agricultura de la que vive e| país y es su principal elemento de riqueza y bienestar.

Estimamos que esta oscitación será atendida, y que pronto comenzarán las operaciones y obras necesarias.

EL CELEBRE CERRO

Hace algunos días nos aseguraron con cierta seriedad, que el de la estación desaparecería en breve y esa promesa ha quedado sin efecto a pesar de los deseos del vecindario y de las reiteradas instancias de este semanario lo que no es correcto ciertamente, con un poco de dinero se hace al gusto a este pueblo que con sus espartos, con sus cereales, con su comercio, con sus minerales, con sus industrias y con sus pasajeros, tan pingües ganancias está proporcionando a todos.

En el Jaragüy

¿Que es el Jaragüy?

Una finca alegre que linda con La Tala, con Bonilla у con el Cerrajón.

Un cortijo que parece una huerta con su blanca casita, con sus múltiples parrales, con su fuente, con sus flores y con sus perfumes.

Una huerta, que es extenso cortijo con sus corrales para encerrar ganados, con su monte, con su pino, con sus cerros, can su balsa, con su vega y con sus secanos.

Allí pasé el dia 26 del mes que dejó de ser y se llamó Febrero.

Invitado por sus dueños juntamente con otros y con mi familia, pasamos las horas disfrutando de la galanura del paisaje y de un sol primaveral que templaba el ambiente, resguardados del Norte, por más que nos encontramos rodeados de nieve; nieve hay en la sierra de Diezma; nieve en la de Huelma; nieve en la de Gor, nieve en el Cerrajón; nieve en fin en la otra sierra Nevada admiración de extraños y encanto da propios.

A Ascención, Joaquina, Elvira, Aurelia y Antonia hermosas jóvenes, cuyos rostros refleja la alegría de sus corazones y la belleza de sus almas, les ocurrió hacer una visita ala tía Ana y al tío José, cortijeros de una de las fincas próximas, y acompañadas de Beatriz, señora que ha tiempo tomó estado y guiadas por la ligera hija del otro cortijero cuyo nombre sirve de epígrafe a estas tierras, se dirigieron

allá trepando cerros y atravesando el llano, con la zarpa hasta los tobillos. La tía Ana recibió a aquella legión de ángeles con la sonrisa en los labios; pretendió obsequiarla, le contó sus penas y sus alegrías y la despidió cariñosamente.

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¡Cómo llegaron al Jaragüy! Que cara les costó la visita; la labradora tuvo que limpiar los zapatos y botas que venían hechos una lástima según decían las interesadas.

A la voz de «el arroz está» nos sentamos alrededor de la mesa y comimos opíparamente. Las anfitrionas nos obsequiaron regia mente, ricos guisos, ricos vinos, ricos dulces, ricas uvas frescas como si fueran del tiempo y rico café; el día se pasó en un soplo y regresaron a la ciudad antes que al sol se pusiera y que comenzara el hielo.

¡Que hermoso es el campo! ¡Que encantadoras las aceitunas!

Lo hemos dicho y nos saldremos con ella.

EL PUENTE

Lo hemos dicho y nos saldremos con ella.

El Puente que hay sobre nuestro rio en la carretera de Murcia, se derrumbará.

Y le doloroso es que no será por faltas y defectos de construcción, sino por punible abandono, por falta de reparaciones.

La balaustrada tiene varios lienzos sueltos y hasta salidos de sus sitios.

Los guarda cantones están maltrechos y desvencijados.

Y con todo no hay un alma caritativa que procure su remedio, nosotros creemos firmemente, que el probo e inteligente sobrestante señor Loyzaga encargado del trozo de ella en esta población, ha hecho y hará lo posible, porque las desperfecciones se remedien y se remedie también la caída del lienzo de la rampa, y por lo tanto nuestros lamentos se dirigen más arriba.

Es un mal que no se atiendan las reclamaciones y que se deje destruir una obra que costó mucho, por no gastar algunos miles de reales y esto no deba consentirse.

Esperamos pues, que dicho señor reitere sus instancias y que el centro correspondiente las atenderá por ser justísimas.

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