LA OTRA MITAD.

Uno de los lugares de nuestra población que ha merecido llamar la atención de los municipios y que ha sido objeto preferente de ornato, ha sido la Plaza de la Constitución que tiene un aspecto agradable, y da una aproximada idea de lo que podía ser Guadix si en todo lo que atañe a su embellecimiento se hubiera prescindido de contemplaciones y consideraciones personales, y desde hace cuarenta años acá, la Ley de ornato público se hubiese cumplido.

Empero ni aun ésta se haya terminada, si bien es posible lo esté en breve tiempo, si se une al celo del municipio el deseo de los dueños de los edificios del lado de la Cárcel, que están en su mayor parte como hace trescientos años, con sus enormes ventanas de dos hojas que no se ven más que aquí porque en todos los países han desaparecido por completo por horribles y por no estar en relación con el gusto que preside en nuestra época en las construcciones, y son chatos y pequeños, desdiciendo y desarmonizando con lo del lado opuesto que con singular excepción son bastante aceptables.

La nueva obra que se va a hacer en la Cárcel es el primer paso dado para que la otra mitad de la plaza donde se encuentra situada sea objeto de las modificaciones precisas y necesarias, para que el lugar mencionado adquiera todo el embellecimiento de que es susceptible.

Es asunto que no debe abandonarse y que más que de la iniciativa de la corporación municipal es de los dueños de las casas que comprende la acera, todos los que pueden y están obligados a realizar algo en sus respectivas propiedades no atendiendo al bien general solamente, sino al suyo propio pues en vez de ser dueños de casuchas feas y casi inhabitables, tendrían otras cómodas que les producirían dobles obvenciones que las que reciben hoy.

Parece impropio que una casa esté en el sitio más céntrico y ameno de la ciudad y rinda dos o tres reales diarios a los señores de ella, cuando podía producir otras tantas pesetas.

Eso se llama incuria, y no tener en cuenta lo que es la ganancia que puede obtenerse, dado lo relativamente insignificante del capital que puede emplearse en estas operaciones.

Hay en esta mitad de nuestra plaza principal un edificio que estamos contemplando durante muchos años en el mismo ser y estado de construcción que se encuentra en el presente tiempo, sin que se concluya ni haya visos de que tal suceda ¿no podría adoptarse un medio para que así fuese? Estimamos que dentro de la ley hay algo que faculta a los representantes de los pueblos para que obliguen a los particulares a realizar aquello a que están obligados en bien de los pueblos.

Guadix agradecerá a su municipio que la parte de plaza que corresponde al lado donde sitúa la Cárcel se embellezca, que ya es tiempo, y así quedará ésta uniforme y terminada por completo.

Concluimos como empezamos, si nuestros administradores y los dueños de esas casas toman el asunto con empeño, pronto tendremos terminada una plaza digna de nuestra ciudad y de los adelantos de la época.

GARCI-TORRES.

EN LA CATEDRAL Y EN LA CALLE.

El día primero de las pasadas carnestolendas predicó en nuestra Basílica el canónigo Magistral pronunciando una oración sagrada notabilísima por todos conceptos, del modo sui géneris con que sabe hacerlo, habiendo salido los fieles altamente satisfechos de tan magistral obra.

En las tardes de los tres días de carnaval se vio el templo tan concurrido como cuando se han celebrado solemnes festividades extraordinarias, no cogiendo una manzana como suele decirse, siendo de notar, que no solo se contaban entre los asistentes personas de edad madura, sino bastantes jóvenes de ambos sexos.

Ocupó durante ellas la Sagrada Cátedra el señor Obispo tratando en cada cual de una de las Virtudes Teologales, Fe, Esperanza y Caridad, cautivando al auditorio con su facilidad de palabra, corrección de estilo y conocimientos teológicos y religiosos que atesora: su modo de decir encanta, persuade y seduce. No en vano el señor Magistral en uno de sus sermones tuvo el buen acierto de comparar a tan sabio orador a Fray Luis de Granada; sus homilías son sobresalientes.

En resumen, el triduo celebrado, ha dado una gallarda muestra del acendrado catolicismo del pueblo accitano.

E! miércoles predicó también S.E., se dio la ceniza y empezó la época de la penitencia y ayuno.

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Las máscaras callejeras no han sido muchas, ni se han visto como otras veces comparsas y disfraces ingeniosos. El carnaval parece se reconcentra en los salones y la verdad es que gana con ello en moderación y en cultura.

OBRA.— Tenemos entendido seva a hacer unade consideración por el Sr. Obispo en su palacio.

JUEZ.— El Municipal D. Víctor R. de la Oliva salió para Granada el jueves último.

SEXTETO.— El dirigido por D.Miguel López ha recorrido las calles el pasado Carnaval, cosechando muchos plácemes y aplausos.

AGUA.— Diariamente la arrojan deuna casa en que de insistir nombraremos, alcallejón deNevado, con peligro de los transeúntes.

CAÑERÍAS.— Todas las de lascuevas delas Carrera desembocan a el camino y sus aguas le ponen intransitable ¿no se podría adoptar una medida para que se encauzasen por los dueños hasta el arroyo?

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