LOS CORREOS EN LA ANTIGUEDAD

El primer correo de que nos habla la historia antigua, es el que el gran Ciro estableció en Persia; los reyes de esta nación tenían establecidas más de cien casas de postas desde el mar Egeo ala corte establecida en Susa; el director de este servicio era un noble, habiéndolo ejercido el mismo Darío antes de subir al trono: esta ventaja no la disfrutaba el público, pues sólo se había instituido para las atenciones propias del Gobierno.

Algunos escritores manifiestan que entre los griegos no había otro medio de comunicación que unos hombres conocidos en el nombre de verederos, célebres andarines que servían al Gobierno y particulares porteando la correspondencia mediante una estipulada remuneración.

Antes del emperador Augusto, los romanos tenían establecido cierto correo militar conducido por los nombrados viatores, y casas de postas llamadas estatores: más durante su gobierno hizo participes de estas ventajas a todas las provincias del imperio, empleando mensajeros a pié y acaballo llamados cursores, viatores veredar, hasta que Teodosiano, introduciendo grandes reformas en este servicio, prohibió que los correos del Gobierno perjudicasen alos particulares haciendo uso de sus caballerías como venia verificándose, publicando además una ley que fijaba las distancias de las postas y tiempo que se debía invertir.

A la invención del papel, ocurrida en el siglo X, debe atribuirse sin duda el rápido vacío que tomó la correspondencia epistolar y a que se extendiese en Francia el sistema de comunicaciones establecido por Carlo-Magno; en esta misma época y hasta mediados del referido siglo, la Universidad de París fue la única que tuvo en Europa un sistema ordenado de correos; los millares de estudiantes que de todas partes acudían a sus aulas, crearon la necesidad de un establecimiento uniforme ¡para poder comunicarse cada uno de ellos con sus familias; y a este objeto se crearon mensajeros a pie, que según consta estaban matriculados en la Universidad, cuya ventajoso sistema disfrutaron hasta 1464, que Luis XI, aprovechándose de él lo generalizó en beneficio de todas las provincias del reino.

En el siglo XII, el conde de Taxis estableció correos a su costa en Alemania y el emperador Mateo le concedió a él y sus herederos el título de director general.

En Brandemburgo, el servicio de que nos venimos ocupando fue desconocido hasta, el año de 1618 en que lo planteó Federico Guillermo, desde Eymerich en Wcstfalia hasta Memel en Prusia.

Los correos datan en España desde el siglo X, pues vemos que los reyes Católicos nombraron maestro mayor de hostes y postas de Granada aGarcía de Ceballos; mas su planteamiento bajo reglas fijas no tuvo lugar hasta en tiempo de Felipe el Hermoso el cual creó el oficio de maestro mayor de hostes, postas y correos del reino, en cabeza de Francisco de Taxis.

No obstante que en nuestra patria, no ha llegado aún al estado de perfección el servicio de correos como sucede en otros países, hablando en general, este es uno de los puntos cardinales que pueden servir de comparación, evidenciando la altura que ha alcanzando la civilización en los pueblos modernos con la que tenían los antiguos; estos, y muy particularmente los  romanos que fueron dueños de casi todo el mundo, se extrañarían al ver cuánta tierra les faltaba conocer y cuan imperfecto era su sistema de comunicación es comparado con el que hoy rige en todas las naciones civilizadas, que verdaderamente

causa admiración al observar su sencillo mecanismo y la extensión de sus ramificaciones.

A. L .O.

¡CUANDO!.- La calle nueva está como Quevedo, hay algunas expropiaciones hechas y no se derriban los edificios, ¿es que aquella va a quedar como esta?. Para eso mejor hubiera sido no haber emprendido la mejora.

PREGUNTA.- ¿H a visto la comisión de ornato la puerta que se ha colocado en una casa e n lo alto de la calle ancha; y el caño que se ha colocado en una casa de nueva construcción frente a la huerta de la Castaña. Si no lo ha visto véala y procúrese su remedio.

ARREGLO.- Con el llevado a término en la cañería que conduce las aguas para regar los huertos inferiores a la plazuela del Conde Luque, se ha inferido gran perjuicio a este vecindario: raro es el día que no la rompe el agua, o se desborde y las calles de santa María y de. la Torre Gorda se conviertan en arroyos. Sobre ello llamamos la atención de la autoridad, que el bien general y la decencia de la población es primero que los particulares intereses de dos o tres personas; oblíguense a los propietarios de los huertos a poner en condiciones esas cañerías o multa en ellos.

ALUMBRADO.- El público agonizando, en cambio en otras poblaciones de la importancia de esta y aun inferiores se ha establecido el eléctrico.

Deja un comentario