Antigüedades.—Parece cierto que existen en esta población algunas piedras con inscripciones latinas del tiempo de los romanos, es decir, de la época en que esta venturosa ciudad estaba exenta del pago de contribuciones; pues por su fidelidad y su heroísmo en los campos de batalla habían llegado sus hijos a conquistar el goce del derecho itálico; pues bien, esos tesoros de nuestras antiguas glorias, esos fastos de nuestra pasada grandeza, esa historia grabada en mármol y que tantos siglos han resistido a las inclemencias de nuestra atmósfera y a las rapiñas y devastaciones de otros dominadores más inciviles e incultos, según ha llegado a nuestras noticias se encuentran no sabemos dónde, tal vez para que algún día sirvan de bloques para aumentar el cimiento de alguna construcción destinada a cerca para encerrar ganados. Llamamos la atención de las sociedades arqueológicas de nuestra patria para que averigüen, inquieran y pongan en práctica los derechos que les conceden los estatutos que rigen sobre el particular. Nosotros trataremos también de averiguar la verdad que pueda tener asunto tan interesante.

Mejora.—Con verdadera satisfacción hemos visto se está llevando a cabo la tan deseada como precisa obra de explanación a nivel de la plazuela de San Diego, la que suplicamos continúe, llenando así los deseos de aquel vecindario, cuya conducta es digna de elogio, toda vez que voluntariamente se presta a dar ayuda hasta su completa terminación.

Canes. — El lunes último fue mordido Antonio Paredes García por uno de estos, el cual fue muerto de un tiro en el cerro de San Marcos. No nos cansaremos de repetir que tales animalitos no deben andar por las calles de la población sin sus correspondientes bozales, en evitación de lances como el que nos ocupa, y de los actos vandálicos y de caníbales que después tuvieron lugar con el cuerpo del animal, al cual se le extrajeron por el agredido, después de abierto, los riñones, la asadura y la lengua, según versiones que han llegado á nuestro conocimiento por vecinos de aquel barrio.

Foco de infección.—No es pequeño el que existe enfrente de la hojalatería de don Ricardo Sánchez, en donde están detenidos todos los estiércoles que el agua arrastra por la pendiente de la calle que sube al caño del Hospital, formando una masa bituminosa y negra, cuyas pútridas emanaciones a la larga o a la corta tendrán que producir necesariamente detestables efectos en pesadas y perniciosas calenturas intermitentes. Ahora que tantos ingenieros se invierten en explanar y allanar pendientes, ¿no habría uno que acercándose a nuestro ilustre Ayuntamiento, le hiciese presente que la causa que motiva este defecto es un cuchillo de adobes que se eleva sobre la acora del Liceo, y sirve de presa para que esas aguas y esos barros detenidos no se esparzan con igualdad por el área exterior del parterre que forma nuestra bella y elegante plaza? Además, ese cuchillo parece fabricado adrede para que los transeúntes se rompan la crisma en noches de luna, que es cuando no luce el alumbrado público, aunque los suaves y diáfanos resplandores de aquella estén velados por espesas y pardas nubes. Señor Alcalde, desde los balcones del municipio se ve todo esto . . . ¡por caridad!

 Graena.—En este pueblo de nuestro distrito judicial en donde hay que elegir los siete concejales que componen su ayuntamiento, no hay quien quiera serlo, ó no existe candidatura alguna. ¿Cómo va a poder vivir ese pueblo sin municipio? Vamos, hijos, ya sabemos que tenéis padres naturales; pero es necesario hacer un esfuerzo para buscar, los adoptivos; cuantos más, mejor; lo mucho amansa.

Vende.-El molino y sus tierras llamado de Paulenca, y una fanega de tierra en el pago de Juanes, acequia del Palo, propiedad de D. José Rodríguez Barthe. En la dirección de este periódico se admiten proposiciones.

Deja una respuesta