FUEGO.

Tristes enseñanzas como la del anterior Domingo en que por causas desconocidas prendióse fuego en una casa del Osario, a las altas horas de la madrugada, salvándose, sus moradores casi milagrosamente y quedando dicha casa reducida a alberca, demuestran patentemente la necesidad de un servicio de incendios medianamente organizado con que poder contrarrestar en determinado caso la fuerza del voraz elemento que tanto alarma en todos momentos cuando lo anuncia con pausado fatídico toque la campana de la parroquia y tantas pérdidas y desgracias puede ocasionar, si no se acude prontamente y con eficaces medios a su extinción.

Y esta necesidad de todo tiempo, es mucho mayor en la estación do verano, en que efecto de la alta temperatura, todo se calcina y seca, convirtiéndose, puede decirse, en materias inflamables.

Nosotros, cumpliendo la misión que nos está encomendada por el carácter de periodistas, elevamos a las autoridades a quienes corresponde en nombre de todos los habitantes de Guadix—que seguramente a ella se adheriran— una petición, para que se cree y organice un servicio de incendios que si no esté a la altura de las primeras capitales, satisfaga por lo menos su necesidad en cualquier caso.

Conocedores de la ley física por la cual ningún sonido se percibe ni trasmite en el vacío, tenemos la seguridad que nuestra voz tampoco será escuchada de los que debieran tener un especialísimo interés en atenderla, y cuenta, que, en su pro redundaría pues al hacerlo así, como siempre nos hacemos eco de la colectividad y proponemos mejoras

y reformas lógicas y racionales, sus realizadores merecerían bien de la población y el aprecio de cada uno de sus habitantes…pero a que seguir hablamos bajo la campana de cristal de la máquina neumática y el silencio de la indiferencia nos envuelve.

Sin embargo, como ya dejamos indicado, conocemos nuestro deber y lo cumplimos; ¡así todos! Creemos justa la petición que nos ocupa y la formulamos; si nuestra voz se pierde y nuestras palabras no encuentran un tímpano que impresionar, ni un cerebro donde repercutir, grande será nuestro sentimiento, porque amantes de esta ciudad anhelamos su bien, poro nos quedará la íntima satisfacción de haber obrado rectamente, que es lo que debe apetecer todo hombre honrado.

MAULLO.

Este es el apodo de un pobre hombre que fue aserrador de maderas cuando estaba en su cabal juicio; hoy este pobre infeliz proletario lo ha perdido en parte y los arrapiezos que vagan por esas calles en lugar de asistir a las escuelas, le motejan, lo insultan, le arrojan a la cara cuanto encuentran al alcance de sus ineducadas manos; pimientos, tomates, tronchos de berzas y hasta peladillas berroqueñas, son los proyectiles que le lanzan sin consideración a sus sufrimientos y ancianidad, ¿De qué sirve el Orden Público? De permitir, que por esos mundos de Dios nos motejen, nos critiquen, equiparándonos con los pueblos más incultos de la tierra. Varias veces nos hemos ocupado de este asunto y voz perdida en el desierto. Ya es hora que nuestras autoridades encarguen a sus subordinados el exacto cumplimiento de sus benéficos mandatos, para que pongan coto a tal escándalo que puede producir, en el día que menos se piense, fatales consecuencias; pues el melitoto, el enfermo, el loco Maullo, sin conciencia de lo que haga, puede matar en un momento de desesperación a algún muchacho u hombre que también los hay graciosos, de los muchos que se gozan, no solo en motejarle, si que también en arrojarle con fuerza los proyectiles arriba indicados. Los que carecemos de una sólida instrucción, podemos compensar esta falta con una pequeña dosis de educación, pues si es difícil adquirir aquella, ésta es fácil de alcanzar por la observancia de aquellos preceptos que la ley natural inculca en el corazón de todos los hombres. Hasta, otra, vez, que ya seremos más largos y más explícitos si el mal no se remedía.

Ferrocarril de Linares a Almería.

A PREPARARSE

El mes de octubre será una fecha fausta еn la historia de las provincias de Almería y Granada Nuevos informes, muy autorizados que acabamos de recibir, nos permiten asegurar que la inauguración del ferrocarril desde Guadix a esta capital, se verificará en esa época, revistiendo extraordinaria solemnidad.

Asistirán al solemne acto el ministro de Fomento, el exministro del mismo ramo señor Navarro Rodrigo, el Consejo de Administración de la Compañía del .Sur de España, que preside el ilustre hacendista don Laureano Figuerola, los diputados, senadores y autoridades más caracterizadas de las tres provincias hermanas.

Los distinguidos expedicionarios verificarán el viaje desde los puntos de su residencia a Guadix, donde ha de partir el primer tren para hacer la solemne entrada en Almeria.

Anticipamos estas noticias a ambos pueblos, a sus ayuntamientos y a las localidades del transito, para que empiecen a preparar los festejos que lo extraordinario de un suceso tan fausto aconsejan, pues es bien seguro que todo el país que en esa fecha recorrerá la locomotora ha de dar gallarda prueba de su espíritu patriótico, de su amor al progreso de su delirante entusiasmo ante un bien tan inapeable, realizando en competencia actos reveladores del más noble regocijo.(El ferro-carril)

Deja un comentario