La Cárcel y la Carnicería

Todo llega.

Todo pasa.

Todo tiene marcado un tiempo para dejar de ser, y la cárcel de partido, ese edificio horrible y vetusto vendrá amorir dentro de brevísimo tiempo justamente con la carnicería pública, baldón de ignominia de esta población.

EL ACCITANOlo dijo y tenía razón.

Su campaña va a ser coronada pronto, muy pronto de un halagüeño éxito y la cárcel y la carnicería su pegadillo, desaparecerán quizá para que en su recinto se eleven bellos edificios que den lustre y honor a la ciudad.

Ahora es de esperar que el Juez de 1ª Instancia e Instrucción, que el Alcalde, que el Director del establecimiento penal cada uno dentro de sus atribuciones hagan cuanto puedan para que el expediente que creemos se ha comenzado a formar se termine en breves días, y sea elevado al centro correspondiente para su pronta resolución.

Acontece lo que no podía menos de suceder, el médico don Daniel López Sánchez Ocaña certificó ha poco tiempo que la cárcel no reunía condiciones higiénicas para que en ella permanecieran los presos, que son nuestros semejantes. El ingeniero don Antonio Baca Aguilera a su vez ha certificado también recientemente que el expresado edificio es inhabitable en su totalidad y en su mayor parte amenaza ruina, y las autoridades mencionadas y el Director apercibidos del peligro y alarmados con tal dictamen, toman las medidas que creen mas oportunas en armonía con tan apremiante estado de cosas.

Nosotros que antes de ahora hemos alzado nuestra voz.

Nosotros que hemos dicho el peligro que existía.

Nosotros que clamamos por la construcción de un edificio nuevo.

Nosotros que nos hemos interesado por la salud y por el bienestar de los recluidos, tenemos el deber de decir lo que hay, ponernos incondicionalmente al lado de las autoridades y ofrecerles nuestro concurso siquiera sea insignificante para la prosecución del fin deseado.

No será ciertamente El ACCÍTANOquien indique las medidas que provisionalmente y para evitar un cataclismo deben adoptarse; eso lo saben los funcionarios dichos, y las adoptaron con la premura que requiere la importancia del caso.

Tampoco diremos cuanta es la necesidad de que el expediente se eleve a la superioridad que proceda, para que se hagan los planos y presupuestos de la nueva.

Ni menos manifestaremos que el Ayuntamiento debe pensar en el lugar donde se ha de instalar la Carnicería, por que es seguro que algo se habrá pensado sobre el particular, en el momento en que trazamos estas líneas.

La ocasión presente debe aprovecharse para dotar a Guadix de una plaza de abastos, ya que con la desaparición de dicho local ha de edificase otro y este debe abrazar la importancia de la plaza indicada que a más de dar brillo a la población, brinda pingües recursos a la administración municipal.

GARCI TORRES

DESDICHA,

Estos días en que el agua ha caido en abundancia inusitada en esta población, se han hundido tres casas en la calle Larga, barrio de Santa Ana pertenecientes a Ramón Hernández Rivera, Torcuato Charcos Sánchez y Fernando Muñoz Tapia, y no es lo peor qu se hayan quedado sin hogar, sino que las ropas, muebles, comestibles y cuanto poseían, ha quedado sepultado entre las ruinas, y ellos sin recursos y reducidos a la miseria. El Alcalde compadecido de tal desgracia nos consta está haciendo cuanto puede por estos infelices, y se ha abierto una suscripción para aliviar en algo situación tan crítica. Los señores que quieran contribuir a esa buena obra, pueden depositar sus donativos en el señor cura de santa Ana, y estén seguros socorren una verdadera necesidad.

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