La concejalía de Salud, en el marco de la campaña “La salud no descansa en verano”, informa sobre la importancia de hidratarse correctamente para evitar la deshidratación, un riesgo bastante elevado en la época estival donde las altas temperaturas provocan una mayor pérdida del agua del organismo. 

Existen unas medidas que garantizan una adecuada hidratación tales como ingerir un litro y medio de agua diario (unos ocho vasos de tamaño mediano) y consumir alimentos que hidratan (frutas, verduras, sopas zumos a base de frutas naturales de temporada, compotas de fruta, lácteos y derivados, refrescos sin azúcar e infusiones). No obstante, hay que vigilar la hidratación en personas vulnerables tales como bebés, niños y personas mayores, a los cuales se hidratará continuamente sin esperar a que manifiesten la sensación de sed para beber agua. 

No olviden que las personas que tengan algún problema de salud, deberán consultar con su profesional de atención primaria las normas de hidratación más adecuadas a su circunstancia.

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