La Subdelegada del Gobierno y el coronel jefe de la Comandancia han dado la bienvenida a los 85 nuevos guardias civiles en prácticas, 24 de ellos mujeres, que vienen a completar su formación en unidades territoriales de la Guardia Civil en la provincia de Granada.

Estos guardias civiles acaban de finalizar un curso académico de 9 meses de duración en la Academia de Guardias de Baeza y en el Colegio de Guardias Jóvenes “Duque de Ahumada” de Valdemoro, y para completar su formación académica, serán destinados a unidades territoriales de la Guardia Civil de la Comandancia de Granada durante 40 semanas. Finalizado este periodo serán evaluados y obtendrán el empleo de guardia civil. 

La Subdelegada del Gobierno se ha congratulado del hecho de que este año se hayan incorporado a la Comandancia de Granada para realizar sus prácticas un total de 24 mujeres guardias civiles, diez más que el año pasado, lo que constituye casi un treinta por ciento sobre el total de nuevos agentes incorporados. Esta cifra, ha destacado el coronel jefe de la Comandancia, se sitúa muy por encima del porcentaje actual de mujeres en el cuerpo, cercano al ocho por ciento, por lo que este incremento tan significativo se ha recibido como una excelente noticia.

Las mujeres se incorporaron a la Guardia Civil en 1988, si bien no fue hasta 1991 cuando la sociedad granadina pudo ver a las primeras guardias civiles prestar servicio en las unidades de la provincia.

30 años después, muchas cosas han cambiado a nivel normativo en la Guardia Civil, convirtiéndose en una de las instituciones que mayor esfuerzo ha realizado por incorporar la perspectiva de género en su estructura, si bien con el ánimo de alcanzar las mayores cotas de excelencia en cuestiones de igualdad, la institución más valorada por los españoles continúa trabajando en esa dirección.  

En el mes de julio de 2019 la Guardia Civil publicó su Primer Plan de Igualdad, un ambicioso plan que la sitúa a la vanguardia de otros organismos públicos y privados en lo que a cuestiones de igualdad entre mujeres y hombres se refiere.

Uno de los principales retos que la Guardia Civil tiene por delante es lograr la normalización de una presencia más equilibrada de los sectores femenino y masculino en sus filas, conscientes de que la mujer guardia civil es una herramienta clave para su empleo en la labor policial que proporciona un salto de calidad muy significativo a su desarrollo, motivado por la aportación de unas ventajas operativas que resultan muy difíciles o imposibles de obtener sin su presencia. 

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