Durante todo el día de ayer personal perteneciente a la oficina del Defensor del Pueblo Andaluz han permanecido en Guadix para atender a todas aquellas personas o asociaciones que le plantearan cualquier problema relacionado con el funcionamiento y bienestar de la ciudadanía, tanto con los organismos públicos como entre particulares.

La atención prevista en el Ayuntamiento, lugar céntrico y accesible para la ciudadanía, fue sustituida a última hora por el centro de Servicios Sociales, por lo que de prisa y corriendo los funcionarios que asistían desde Sevilla y que venían con citas previas concertadas, para causar el menor daño posible al ciudadano tuvieron que llamar a todos los citados y comunicarles el cambio. Un ejemplo de mala planificación municipal y cierta desconsideración hacia la figura del Defensor del Pueblo, puesto que estaba anunciado con suficiente antelación y se antoja poco menos que chocante que el ayuntamiento no dispusiera lo preciso para que no coincidieran dos actos en el mismo día. Quizás el ayuntamiento no se había enterado que ese día la oficina del Defensor del Pueblo se desplazaba a Guadix.

Estas visitas que tratan de de acercar la oficina al ciudadano son valoradas muy positivamente por la sociedad que acude a ellas, ya que han recibido las explicaciones oportunas del proceso que se sigue, han conocido sus derechos y atendido las obligaciones que tienen las administraciones con la transparencia debida para con los ciudadanos en definitiva, que han conseguido al menos, crear conciencia de que no todo esta perdido con la administración y que si se puede, aprovechar los recursos existentes para que al menos un rayo de luz alumbre en la desesperación con que los ciudadanos perciben en muchas ocasiones sus relaciones con la administración y claro, también con el resto de sociedad civil, que ve como ante la enorme distancia tanto física como técnica que existe entra la administración y las personas, con esta fórmula encuentran un modo de poder expresar sus problemas y que estos puedan tener visos de solución o por lo menos albergar esperanza para ello, sobre todo si sus discrepancias son con cualquier administración que obliga en un desacuerdo a tener que solucionar los problemas vía judicial.

Hasta nuestra ciudad se han desplazado seis miembros de la oficina que han estado atendiendo a personas y asociaciones desde las 9 de la mañana hasta casi las ocho de la tarde. El número de asociaciones que han pasado por la oficina han sido diez y casi han duplicado el número de personas que de manera individual han planteado sus quejas.

La mayor parte de las quejas planteadas por las asociaciones según nos han contado algunas de ellas con las que hemos tenido ocasión de hablar han sido con el funcionamiento que se encuentran en el consistorio local, hecho que se hace notable y que ha quedado demostrado en este mismo día con la improvisación del cambio de ubicación de esta oficina anunciada hace casi un mes.

Otras han tenido que ver con la política de puertas cerradas que se ha practicado de modo “inmisericorde” con la ciudadanía a cuentas de la excusa de la pandemia y la digitalización que está dejando fuera de juego a muchos ciudadanos que no tienen esa administración cercana como pueda ser la local para resolver sus problemas, así que no digamos cuando se trata de otras administraciones mas lejanas.

Otras quejas se han hecho llegar por la brecha digital entre los usuarios de la administración unido a la negativa de la administración local a contestar a los requerimientos ciudadanos, lo que lleva a cierta desesperación a los vecinos que ven cómo pasa el tiempo y sus demandas no son atendidas, y ni tan siquiera contestadas con mayor o menor razón. Es que ni se toman la molestia de responder a ellas.

Deducimos que la Oficina del Defensor del Pueblo andaluz ha tenido bastante trabajo con la experiencia realizada en la ciudad y que esperemos se vuelva a repetir mas asiduamente de lo que hasta ahora se ha hecho.

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