Mucha polémica ha creado la vivienda que se había empezado a construir en la calle Obispo Rincón frente al llamado Pino Córcoles,  por entender que mantenía el estrangulamiento de una calle cada vez más transitada y por donde circulan y es la salida de varios barrios de la ciudad.

La vivienda se había empezado a construir sobre el mismo solar donde se demolíó la anterior, nadie dudaba de su legalidad, pero la situación de la zona y las alineaciones del resto de las edificaciones hacían que fuera por lo menos extraño, aunque determinada normativa no permita la modificación de las alineaciones en los centros históricos, que es donde pertenece este solar, sobre todo teniendo en cuenta el entorno, por lo que el tratamiento no debía ser el mismo.

Pues bien la vivienda no va a ser acabada, al menos con las alineaciones propuestas, el Ayuntamiento, ha llegado a un acuerdo con el propietario para modificar la alineación y retranquearse hasta la nueva línea, y continuar esta con la misma edificabilidad que tenía, o sea no perder superficie construida, para no dejar un estrangulamiento en una calle que es una de las vías de salida de la ciudad.

Para ello ha sido necesario que todas las partes cedieran en algo, Ayuntamiento, propietario, la Delegación de Cultura y la empresa constructora que en principio podía ser la más perjudicada y que va a realizar un nuevo muro en la nueva alineación y rellenar de hormigón el resto del hueco del semisótano.

Sería de desear que se piensen las cosas con mayor celeridad para ahorrar costes a la ciudad, y sobre todo que los ciudadanos tengamos un modelo de ciudad en el que basarnos, que en principio debería estar definido con el Plan Especial del Centro Histórico.

Accitania Guadix

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