Por eso, la Iglesia de la virgen de las Angustias de Guadix y la parroquia de Darro quieren aplaudir, incluso físicamente, a quienes están entre nosotros como los que sirven, especialmente en este momento tan amargo que vivimos: las campanas de los dos templos están repicando cada tarde a las ocho, en un aplauso de campanas que se suma al aplauso de tantos ciudadanos y a la oración de toda la Iglesia que ora en medio de este desierto.

Animamos a todas las comunidades a que, en la medida de lo posible, se sumen a este aplauso de las campanas, sobre todo si pueden programarlas para no tener que salir de casa.

Pablo Rodríguez Cantos, parroquia de Darro 

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