Por Antonio Huertas

En Lopera, municipio de Cortes y Graena, en la comarca de Guadix, se encuentran las Cuevas de sin Salía. Reciben el nombre por encontrarse en un barranco que en la parte media-alta no tiene salida. Están colgadas o excavadas en una pared de arenisca. Llegar hasta ellas supone todo un reto, y es por esa razón por la que se encuentran en este lugar: difíciles de atacar y fáciles de defender. Cuentan con varios niveles. Por un hueco del tamaño de una chimenea se accede al primer piso, con puntos de agarre para las manos y anclajes para los pies, perfectamente diseñados. Presentan en la parte de arriba troneras para disparar flechas, y la entrada principal quedaba sellada con una inmensa piedra redonda.

Las tribus bereberes traídas del norte de África pasaban de dedicarse al pastoreo y a la agricultura, a ser feroces guerreras cuando el valle se veía amenazado, sobre todo por las tropas cristianas. En esos momentos las Cuevas de sin Salía constituían un auténtico fortín.

En la parte derecha del barranco aparecen colgadas cuevas destinadas a ser graneros. En ellos, el grano estaba fuera del alcance de los roedores y guardado para aguantar los asedios. Ya los romanos convirtieron el valle en un punto de interés. En el mismo barranco existe una cueva oculta fruto de la extracción de piedra en la cantera que había. Si se reabriera, se podría mostrar el resultado de la ingente actividad.

La belleza del valle es evidente; Ya se han ocupado a lo largo de la historia los y las poetas de describir las fuentes y los saltos de agua, así como su diversidad en fauna y flora.

Si el caminante es osado y aventurero, podrá acceder a ellas. Con paciencia, se refrescará en la gotera que cae sobre el tronco de la higuera que crece en la base de las cuevas.

Las cuevas están inscritas en el legado andalusí, pero no es suficiente. Hacemos un llamamiento para que Patrimonio, Cultura y las distintas administraciones valoren como es debido la importancia y riqueza del enclave, sobre todo referente a la conservación de las cuevas.

Deja un comentario