Junto al Arco de San Torcuato, en Guadix, Manos Unidas ha abierto un rastrillo solidario, del 10 al 31 de agosto, en horario de mañana, de 10 a 12´30 h. Se trata de un mercadillo de productos relacionados con Manos Unidas, cuyos beneficios van destinados a financiar el proyecto de Manos Unidas de la Diócesis de Guadix, que este año es en Burkina Faso. Lápices, cuadernos, pañuelos, linternas, bolsos… son algunos de los  productos que se pueden encontrar en este mercadillo benéfico.

Este año, Manos Unidas de la diócesis de Guadix se ha comprometido a realizar un proyecto en Burkina Faso, en África. Allí, en su capital, en Uagadugú, en el barrio de Boassa, se pretenden construir tres aulas de preescolar, un comedor y unos aseos, para unos 270 niños. Se quiere ampliar el centro en el que las Misioneras de la Doctrina Cristiana atienden y enseñan a niños y jóvenes para que puedan labrarse un futuro mejor. Este proyecto de educación dirigido a los más pequeños, en realidad, está dirigido también a sus madres, dado que si dejan los niños en el colegio, ellas pueden también afrontar tareas de formación que reviertan sobre toda la familia.

Colaborar está en tu mano

Todos los años Manos Unidas se presenta con un lema que busca concienciar a nuestra sociedad acomodada del primer mundo. Este año el lema es “quien más sufre el maltrato del planeta no eres tú”. Es un lema que nos invita a tomar conciencia de cómo el deterioro del planeta acaba afectando a todos, pero más a los que menos tienen.

El modelo de vida dominante, nuestro consumismo, las estructuras de poder y la cultura del derroche en la que vivimos, provocan, como señala el papa Francisco, el actual deterioro medioambiental y las crisis humana y social que lo acompañan (Laudato Si  5).

La pérdida de biodiversidad (como la extinción de animales o la tala de bosques), la contaminación de ríos, mares y atmosférica, o la sobreexplotación de los recursos naturales destruyen la creación y provocan pobreza, enfermedades, hambre y sed que sufren, sobre todo, las comunidades más vulnerables. La polarización del clima, con aumento de huracanes, tormentas y sequías extremas ponen en peligro los medios de vida de millones de personas.

Es hora de cuidar el planeta con responsabilidad para ayudar, así también, a los que menos tienen.

Antonio Gómez

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