Más de sesenta niños y niñas de Guadix acudieron en la tarde de ayer martes 27 de noviembre acompañados de sus mayores (abuelos, abuelas, padres y madres) para participar en la actividad organizada por la concejalía de Servicios Sociales del Ayuntamiento de Guadix que representa Eduardo Jiménez con motivo del Día Internacional de los Derechos de la Infancia. Allí realizaron una siembra de plantas y especies autóctonas gracias a esta actividad que se ha organizado en coordinación con otras áreas municipales (Medio Ambiente y Mayores).

La actividad estaba dirigida a niños y niñas de entre 1 y 12 años que acudieron en compañía de alguno de sus abuelos o abuelas o, en caso de no contar con ellos, con una persona adulta (padre, madre…). Los objetivos concretos de esta actividad son: fomentar el cuidado de la naturaleza en la infancia; desarrollar la responsabilidad y compromiso con los espacios comunes; favorecer el propio autocuidado a través del cuidado al entorno; ayudarles a descubrir la vida que hay en la naturaleza y su semejanza con la nuestra; cuidar la naturaleza, cuidar a las personas y compartir espacios comunes desde el respeto.

Las semillas que se utilizaron han sido obtenidas a través del Programa de Educación Ambiental del Ayuntamiento de Guadix según el siguiente proceso: han sido recogidas en la Estación Paleontológica Valle del Río Fardes y reproducidas por alumnado del IES Pedro Antonio de Alarcón en el vivero de su centro. En concreto, se plantaron diferentes especies del semidesierto accitano: albardín, pino carrasco, sisallos, tomillo, romero, esparto y lentisco. Todo ello en una zona del parque del Vivero preparada específicamente. Se inicia así un proyecto de mejora ecológica del parque para su uso en el marco del Programa de Educación Ambiental. El objetivo es crear en él comunidades vegetales representativas de nuestro entorno más cercano con plantas que habitan nuestros cerros y bad-lands. 

La idea es que los niños y niñas de Guadix realizaran esta actividad con sus mayores (especialmente sus abuelos) y que se impliquen ahora de forma conjunta en el cuidado posterior de esas plantas. Según se pudo constatar en el desarrollo de la actividad, había entre los participantes mucho interés por estar en contacto con la naturaleza. Se produjo además una interesante experiencia de intercambio intergeneracional que resultó muy satisfactoria para los participantes. 

Deja una respuesta