Por Manuel Huete

Esta frase fue el cierre de una conferencia celebrada en Abla, este domingo, para dar a conocer las características, beneficios y bondades de nuestro aceite de oliva virgen. Alimento y medicamento excepcional de nuestro cuerpo. Una iniciativa muy positiva del ayuntamiento de Abla con el objetivo de conocer, conservar, potenciar y promocionar los productos agrícolas de su pueblo y de su comarca.

Se dijo no se puede amar lo que no se conoce ni defender lo que no se ama͟, por eso, hemos llegado a la conclusión de que la mejor forma de proteger, conservar y desarrollar un pueblo o comarca es usándola y valorándola, es decir: conociéndola a través de las vivencias, la educación, la cultura.

Siempre nos ha interesado el desarrollo local, la participación ciudadana, la innovación social, el branding (marca) aplicado a los territorios, etc. Y más en la época actual en la que los tiempos están cambiando y hay muchos asuntos que se deben adaptar a diferentes contextos y situaciones para hacer frente a los retos más inmediatos y de futuro. Estos retos van a estar condicionados por nuestras influencias educativas y culturales.

Un ejemplo más para llegar a entender y comprender como los sistemas políticos – educativos no son tan sólidos ni eficaces es esta otra: “Si pudiéramos dar a cada individuo la cantidad adecuada de alimento y ejercicio, ni poco ni demasiado, habríamos encontrado el camino más seguro para la salud”. (Hipócrates) (c. 460-c. 377 a.C.).

Han pasado muchos años desde entonces (2.300), nos alimentamos, obviamente, de todo lo que entra en nuestro organismo: de lo que comemos, bebemos y respiramos, fundamentalmente. Esto, si lo pensamos, es algo elemental, pero no por ello solemos tenerlo en cuenta en nuestra vida diaria.

De hecho comemos, bebemos y respiramos sin caer en la cuenta de que la calidad de todo lo que entra en nuestro organismo, por una u otra vía, va a tener un impacto bioquímico en él: en energía producida o consumida, en consumo de otras moléculas orgánicas, en nuevas moléculas que deberán ser eliminadas, se incorporarán a nuestro organismo o desencadenarán nuevas reacciones, etcétera.

Sería agobiante, además de imposible, ir por la vida considerando y midiendo cada gramo de todo lo que ingresa en nuestro cuerpo; pero la ciencia médica en general, y la ciencia de la nutrición en particular, han evolucionado tanto desde los tiempos de Hipócrates que cualquier persona medianamente inteligente, si tiene interés, puede interiorizar las pautas básicas de una alimentación saludable, que le permita cuidar su cuerpo (es el único que tenemos, y los repuestos escasean) a la vez que disfruta de los placeres que nos proporcionan la comida y la bebida. Sin llegar a la obsesión, por su salud, por su bienestar físico y psicológico, y desea vivir razonablemente bien, con buena salud y disfrutando de la vida sin tener que pagar un alto precio por ello, ni económico ni en privaciones absurdas para construir una marca personal.

Como conclusión deberíamos crear una marca territorial que suponga un auténtico desarrollo comarcal la competencia entre los municipios por captar la atención, el tiempo y el dinero de empresas, viajeros, turistas, estudiantes, seguirá creciendo en los próximos años, pero si de verdad se desea tener éxito en la consecución de los objetivos deben abrazar el branding (marca) de manera provisional.

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