Por Pity Alarcón

Ayer jueves, Juan Manuel Moreno, presidente de la Junta de Andalucía, era entrevistado por Ángels Barceló, en la cadena Ser. El presidente, anunciaba que  al  día siguiente  propondría en el Parlamento autonómico  una  “gran alianza por Andalucía abierta a todos los grupos políticos”. Algo así, como lo que está proponiendo Sánchez a los partidos de la oposición, en el ámbito nacional, con llamada especial al PP, teniendo en cuenta que es el primer partido de la oposición. Eso que Pedro Sánchez llama  “pacto de reconstrucción nacional”, y que no está encontrando facilidades, ni mucho menos,  por parte del líder del PP, Pablo Casado.

En esa entrevista, el presidente andaluz, adelantaba esa propuesta a la oposición, que tiene lugar hoy viernes y que es su primera comparecencia en 50 días en el Parlamento, después de que, esa oposición, manifestara muchas veces la extrañeza que le producía esa ausencia, aunque él lo vendiera como que acudía a la cámara “a petición propia”. Bueno, a petición propia, pero menos.

Pero bien está lo que bien acaba, y si esa comparecencia sirve (cuando escribimos este articulo desconocemos su desarrollo), para que al Parlamento andaluz despierte y se dé cuenta de que hace falta la fuerza de todos los que lo componen para ayudar a que esta tierra sufra menos de lo previsto, pues hay que darlo por bien empleado.

Debo decir que me gustó la manera en la que se expresó el presidente. Hizo en todo momento uso de un tono prudente y comedido,  y aunque no lo dejó muy claro, si creímos entender que está muy lejos de compartir la posición del presidente del PP, Pablo Casado, (eso de convertir en una comisión de investigación del Gobierno, lo que debería de ser un instrumento que haga posible el consenso de todas las fuerzas políticas para  diseñar la reconstrucción económica y social de este país) , dejando claro que el objetivo de esa comisión, debería de ser “para reactivar la economía y amortiguar el golpe, poner al país a funcionar aportando cada uno su talento para que, entre todos, esas propuestas se pongan en marcha”.

Y nos agradó este planteamiento (nos gustaría que Casado compartiera con él su punto de vista),  y nos hizo confiar en que, con ese talante con que se mostró en la entrevista, consiga que el resto de las fuerzas políticas en Andalucía, entiendan que el dialogo, el entendimiento y la renuncia a mezquindades partidistas es la única salida para una tierra, Andalucía, que concentra el 45,8% de la subida del paro en toda España, que se ha disparado en 302.364 desempleados,  su mayor repunte en cualquier mes de toda la serie histórica. Y teniendo en cuenta que el crecimiento del paro a nivel nacional está encabezado por Sevilla, con 31.813 parados, seguida de  Málaga, con 30.234 y Cádiz, con 25.649, hablar de que es necesario un gran pacto entre todas las fuerzas políticas para salir de esta gran crisis es superfluo. 

Sí, el número de parados registrados en las oficinas de los servicios públicos de empleo en Andalucía ha aumentado en el mes de marzo en 138.569 personas, lo que supone un incremento del 17,18% respecto al mes anterior, según los datos facilitados por el Ministerio de Trabajo y Economía Social, con lo que el número total de desempleados en Andalucía se sitúa en 945.333. En términos interanuales, el incremento ha sido de 140.014 personas, un 17,39% respecto a marzo de 2019.

Y estos datos, aunque nos duela, son comprensibles, teniendo en cuenta que Andalucía no tiene una industria asentada que permita una menor temporalidad en el empleo.  Que Andalucía continua dependiendo del sector  Servicios; que ha registrado  89.004 parados más, de la Construcción; que registra 31.982 parados más, y de la agricultura, que registra Agricultura 4.152, pero es que ni siquiera se salva la industria con otros 10.418 trabajadores al paro.

Así es que, confiemos en que en Andalucía todos los partidos políticos hagan un esfuerzo y muestren que, aparte de las miserias que emergen en todas las elecciones, dentro de ellos lo que anida es el deseo de luchar juntos por esta tierra a la que el desempleo, desgraciadamente,  siempre le afecta más. De paso, quizás sirva de ejemplo para los que, en Madrid, si miran demasiado el ombligo y olvidan que están en política para servir al pueblo, para decidir lo mejor para el mismo. Y ahora,  ese pueblo, necesita la fuerza y de la generosidad de todos para salir adelante.

Deja una respuesta