Por Pity Alarcón

En estos días en que nos embarga la sensación de que el país está paralizado, de que las administraciones caminan  ralentizadas porque lejos de gestionar se está en eso de los pactos y los acuerdos, y desacuerdos, es bueno detenerse y recuperar el aliento de las cosas que forman también parte de la vida. Así es que esta semana dejo para otros las reflexiones sobre la política y en la búsqueda de otras cuestiones que me reconcilien con el hacer diario de la vida, con otros temas que nos saquen del enfrentamiento y del ruido, he tenido la fortuna de encontrarme con una entrevista que ACCITANIA ha realizado a Juan Carlos García de los Reyes.

Esta entrevista provoca que a mi mente acudan recuerdos de hace años, cuando Juan Carlos formaba parte también del equipo fundacional de Wadi-As, aquella publicación que nació impulsada por la ilusión de un grupo de accitanos entre los que tuve el honor de encontrarme y entre los que figuraban también, el propio Juan Carlos, Marí Carmen Caballero, psicóloga; Luis Asenjo, médico y editor de libros; Emilio García, arquitecto también; Adolfo Peinado y Pepe Heras, los dos aparejadores; mi hermano Pepe, Pepe Olea, Carlos Gonzalez y Pepe Lepe, Julián Egea que nos dejó muy joven, y otros. Y me acuerdo de aquello, ahora, porque el éxito de Juan Carlos, arquitecto y urbanista lo sentimos un poco nuestro. Por eso, mirando la foto de aquella fundación nos hace felices el grato recuerdo y nos hace felices conocer sus andanzas por esos mundos de la creación y de las inquietudes que van más allá de la simple construcción, como pone de manifiesto en sus conferencias. Una conferencias  que nos hacen pensar en Jane Jacobs, una urbanista estadounidense–canadiense, que aparte de ser considerada la número uno en su especialidad triunfó como escritora y activista, dejando para la posteridad “Muerte y vida de las grandes ciudades”. Una feroz  crítica a la renovación urbana llevada a cabo en Estados Unidos por los  años 50, sin olvidar que  uno de sus mayores aportes al urbanismo fue privilegiar las asociaciones espontáneas y naturales, conocidas como “Grassroots”, gracias a las cuales pudo proteger y asimilar antiguos vecindarios dentro del incipiente modernismo.

Porque Juan Carlos sabe también de exponer sus proyectos en otros países, de profundizar en la conservación de importantes monumentos, de transmitir su concepto de la arquitectura mediante sus muchas publicaciones y artículos de opinión que reflejan, de manera clara, lo que la arquitectura significa para él y que ha sabido, y sabe, transmitir con pasión en las conferencias que sobre urbanismo y sostenibilidad ha pronunciado y continuará pronunciando en universidades de España y Latinoamérica, donde su labor es destacada. Lo que nos llena de orgullo, porque nos consta que no ha perdido el contacto con esta tierra a la que amamos,  y porque, me atrevería a decir, que su corazón late al ritmo que ella marca.

ACCITANIA ha acertado con su entrevista porque es bueno recordar a los accitanos que van por el mundo presumiendo de sus orígenes y dejando su huella en el hacer de cada día. Y Juan Carlos García de los Reyes deja esa huella manteniendo  un claro compromiso con la sostenibilidad y con su deseo, manifestado muchas veces, de que su obra ha de ser respetuosa con la ordenación territorial.

 Esta entrevista nos ha hecho felices porque, ciertamente, el mundo continúa girando, aunque el ruido de la política,  a veces,  nos impida captar sus giros. 

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