Por Pity Alarcón

Como han podido leer, en esta misma publicación, una veintena de municipios han registrado un escrito, en la Delegación de Educación de la Junta en Granada, que contempla todas las incidencias y necesidades educativas que presentan los centros escolares de sus municipios porque, casi un mes después de haberse iniciado el curso escolar, continúan sin solucionarse los graves problemas que atesora la enseñanza publica andaluza en esta zona de Andalucía. Aunque nos tememos que no sea solamente en esta comarca, tal y como se refleja en la partida dedicada a la educación publica de los presupuestos de la Junta de Andalucía.

En dichos presupuestos, es fácil observar como se apuesta en ellos  por la educación privada y concertada,  en detrimento de la pública, puesto que la educación publica crece por debajo de la media (3,5%) y por el contrario, lo destinado a la educación concertada aumenta un 5,4%. En definitiva, estos presupuestos ponen de relieve que el  Gobierno de coalición que rige los destinos de Andalucía está más preocupado por la educación concertada y privada que por la pública. Una educación, la pública,  que es la que  garantiza la igualdad de oportunidades en la ciudadanía, porque sin una adecuada formación difícilmente se puede aspirar a otros logros. La enseñanza pública es imprescindible para hacer una sociedad más justa, y tener que recordar esto en el siglo XXI es para que se lo haga mirar el señor Imbroda, que ha entrado en el mundo de la enseñanza en Andalucía como un “elefante en una cacharrería”.

Al parecer, los responsables de la enseñanza en Andalucía están dispuestos a alterar todos los principios de la equidad porque, centrándonos en esta comarca (este problema se está dando en toda Andalucía), hay que denunciar la supresión de una unidad de primaria en el CEIP Andalucía de Benalúa. Se ha suprimido igualmente una unidad en el CEIP Cristo de la Fe, de Diezma (uniendo cinco años con primero de primaria, lo que es una auténtica barbaridad). De igual manera se han suprimido dos unidades en el CPR Federico García Lorca, en Graena, y en el CEIP Reina Isabel de Purullena hay aulas con 28 alumnos y alumnas lo que, tal y como denuncian  los firmantes del documento, al que hacemos referencia,  esto provoca que no se pueda contar con los docentes necesarios, para hacer posible los desdobles encaminados a  garantizar una educación de calidad, equidad e igualdad de oportunidades.

            Y todo esto se produce de manera calculada, ante el  desmantelamiento de la agencia de evaluación educativa, que se compensa con la externalización del servicio  y el hachazo en infraestructuras educativas, con la disminución de la partida a la Agencia Pública de Educación: de 50.550.000 a 37.005.423 en Educación Infantil y Primaria. Una reducción del 40%, sin hablar de que se ha eliminado una partida destinada a ayuntamientos para construcción, mejora, y equipamiento de centros de educación de Infantil y Primaria, a más del escandaloso recorte que se ha producido en infraestructuras educativas cofinanciadas con fondos FEDER, pasando de 15,3 millones a 3,3 millones de euros. En cuanto a la Educación Especial, se ha reducido considerablemente  la partida presupuestaria para el apoyo del alumnado con necesidades específicas, pasando de más de más de un millón de euros a 169.477, al tiempo que se ha recortado también la partida de las becas Adriano, que pasa de 5,7 millones a 1,1 ( la beca Adriano es un sistema que  pretende facilitar  la permanencia de alumnos no especialmente brillantes en el sistema educativo, compensando la ausencia de ingresos de las familias como consecuencia de la dedicación al estudio de la persona beneficiaria de la beca).

Es decir, la enseñanza en nuestra tierra ha elegido el camino de la discriminación hacia los más débiles, y de las ayudas a quienes menos las necesitan, como pone claramente de manifiesto el que,   mientras que el nuevo Gobierno de Andalucia rebaja, hasta la vergüenza, el presupuesto dedicado al sistema público de enseñanza, decide financiar, también con fondos públicos, la bioclimatización de los colegios privados concertados de la comunidad, casi 600 en la actualidad.

            El filósofo nacido en Sevilla, Emilio Lledó se declara adicto a la enseñanza pública y dice cosas como  “Yo creo decididamente en la enseñanza pública, en una enseñanza en la que no sea el dinero el que cambie las perspectivas o los tipos de enseñanza, porque además no suele cambiarlo”. Me temo que Imbroda no lee a Lledó, porque si lo leyera también sabría que utiliza una frase muy kantiana “El ser humano es lo que la educación hace de él”.

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