Los lavaderos públicos existían en todos los pueblos. Era el lugar en el que se desarrollaba el imprescindible trabajo doméstico de lavar la ropa, pero representaba un lugar de encuentro y de socialización para las mujeres. El agua corriente y las lavadoras en casa los fueron condenando al olvido. Muchos desaparecieron y sólo algunos sobrevivieron. Un ejemplo, es el de Lopera, aunque hasta hace sólo un año ya mostraba las huellas del paso del tiempo y del desuso. 

La localidad de Lopera, uno de los núcleos que integra el municipio de Cortes y Graena, inauguró el sábado 6 de marzo la rehabilitación de su lavadero público. El acto inaugural se realizó al aire libre y siguiendo los protocolos de seguridad sanitaria. En el acto estuvo presente la delegada de Agricultura, Ganadería, Pesca y Desarrollo Sostenible de la Junta de Andalucía en Granada, María José Martín, y el gerente del GDR de Guadix, Juan José Manrique. 

La alcaldesa de Cortes y Graena, Fabiola Romero, recordó que el espacio se recuperó gracias al empuje reivindicativo de las vecinas y los vecinos de Lopera, que se resistían a que esta instalación pasara definitivamente al olvido y, posiblemente, a su demolición. El lavadero ya recuperado se ha convertido en un ejemplo representativo de este tipo de edificaciones, en la actualidad casi desaparecido.

Un lavadero no es solo una serie de pilas alineadas, en las que, hasta  hace unos años, se lavaba la ropa. El cariño de los habitantes por este espacio ha puesto de manifiesto que forma parte del patrimonio etnográfico de la localidad y que su valor como espacio público de relación supera al meramente sentimental. La importancia de la instalación la puso de manifiesto la vicerrectora de igualdad, Inclusión y Sostenibilidad de la Universidad de Granada, Marga Sánchez Romero, quien destacó la importancia del espacio como lugar de lugar de interés etnológico. 

La profesora resaltó la singularidad del enclave: “Habrá otros lavaderos, pero ninguno será como este, no sólo por la forma que tiene, sino también por las historias que se han vivido en él y recuperar esa historia es muy importante, porque es recuperar la historia de la mujer”. El enclave fue durante años el espacio público de encuentro de las mujeres por lo que el acto inaugural sirvió para la celebración del 8 de marzo, Día Internacional de la Mujer. Sánchez Romero reivindicó el papel y el valor del trabajo doméstico y advirtió de un círculo vicioso que tiende a infravalorar, “por cotidiano”, el trabajo de las mujeres: “Tendemos a no valorar el trabajo que hacen las mujeres y porque lo hacen las mujeres tendemos a no darle valor”. 

La arqueóloga subrayó la importancia del lugar para el encuentro de las mujeres, que tenían otros espacios de encuentro vetados. “Ahí dentro las mujeres transmitían información, información fundamental para mantener las redes de solidaridad del pueblo”. Según la arqueóloga, en un espacio como el recuperado en Lopera, simbolizaba la forma de transmitir conocimientos o de tejer redes de solidaridad. 

GDR de Guadix

La rehabilitación ha contado con la ayuda del GDR de Guadix. La inversión total de la recuperación de este espacio público ha sido de 85.430,90 euros y obtuvo una financiación del 90%, por lo que la ayuda del GDR ha supuesto 76.887,81 euros. El proyecto se aprobó en el marco de la Estrategia de Desarrollo Local LEADER de la Comarca programada para el periodo 2014-2020, financiada por el Fondo Europeo Agrícola de Desarrollo Rural (FEADER) en un 90% y por la Junta de Andalucía en un 10%.

La delegada de Agricultura, María José Martín, felicitó a la localidad y mostró el apoyo de la consejería a esta iniciativa. Martín también puso de manifiesto el valor de los técnicos que permiten que los, casi siempre, aburridos trámites burocráticos terminen convirtiéndose en realidades que ilusionan a una población, como este lavadero. 

Además de los trabajos de rehabilitación, dirigidos por la arquitecta Susana Bujalance, la intervención ha supuesto la recuperación de la memoria del lugar, a la que se puede acceder a través de imágenes y elementos multimedia, como un documental en vídeo elaborado por Alberto Tauste. El documental está integrado por testimonios que ponen de manifiesto la importancia que el lavadero, situado en el enclave conocido como ‘El Lejío’, ha tenido durante décadas como punto de encuentro y de referencia. 

La actuación se ha completado con la incorporación de una silueta de una mujer lavando, realizada en hierro forjado, y que ha sido donada por vecinas y vecinos de Lopera. La figura recuerda a las mujeres que dieron vida a la instalación pública, tal y cómo recordó el teniente de alcalde de la localidad, Óscar Huertas. 

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