Hace tan sólo unos días (el pasado 15 de noviembre) se celebraba el Día Mundial Sin Alcohol que decidió establecer la Organización Mundial de la Salud (OMS) para fomentar la responsabilidad de las personas en el consumo de alcohol. Y hoy la concejala de Servicios Sociales, Rosi Requena, ha dado a conocer una serie de datos en torno a los problemas derivados del abuso o dependencia del alcohol en nuestra ciudad.

Según esos datos, el Centro Comarcal de Tratamiento a las Adicciones de Guadix ha atendido en el último año a 431 personas, 194 de ellas por problemas derivados del abuso o dependencia al alcohol (162 hombres y 32 mujeres), lo que supone el 45% del total de la asistencia. “Esta realidad demuestra que el alcohol es, sin duda, la sustancia que proporcionalmente provoca más demandas de tratamiento respecto  a otras conductas adictivas”, afirma la concejala.

Y añade que, frente a esta realidad social, la prevención sigue siendo la mejor herramienta de la que disponemos. “Todos somos responsables: desde lo familiar, pasando por los distintos ámbitos educativos, recursos sociales, asociacionismo, centros laborales, agentes políticos y medios de comunicación. Es necesario un esfuerzo conjunto si queremos caminar en otra dirección y perfilar un futuro distinto, menos alienado y más libre. Es necesaria una mayor concienciación, pero no referida a una sola fecha, sino al día a día y adquirir el compromiso de educar para un uso razonable del alcohol”, señala. Y reflexiona sobre el hecho de que los españoles seamos mucho más permisivos con el alcohol que con otros tóxicos, lo que demuestra la necesidad de promover un intenso debate social sobre las consecuencias de esta problemática, tanto en menores como en adultos.

La Delegación del Gobierno del Plan Nacional sobre Drogas advierte del aumento de consumo de alcohol entre menores. El 76% de los jóvenes con edades entre 14 y 18 años ha consumido alcohol en el último año. Los jóvenes comienzan a beber alcohol cada semana a los 15 años por término medio con un patrón de consumo abusivo en cortos periodos de tiempo. Al consumir alcohol a una edad temprana los efectos de éste son mayores ya que nos encontramos en una de las etapas más vulnerables en el desarrollo emocional, físico y neuropsicológico.

Las consecuencias del abuso de alcohol en la adolescencia son varias: intoxicación etílica, problemas escolares, sexo no planificado, aumento de accidentes de tráfico, problemas legales, problemas afectivos y dependencia. Por todo ello, Rosi Requena insiste en que “desde el Ayuntamiento de Guadix queremos poner a disposición de toda la ciudadanía los recursos municipales para este fin, como son los dispositivos asistenciales del Centro de Tratamiento a las Adicciones”.

Por otro lado, la concejala señala que el Ayuntamiento de Guadix se ha sumado al manifiesto del Día sin Alcohol, del que destaca los siguientes objetivos:

•Involucrar y responsabilizar a los medios de comunicación y las redes sociales en la información sobre los perjuicios del consumo de alcohol por parte de los menores de edad.

•Dotar de recursos a las familias y a los entornos sociales del menor para incrementar la percepción del riesgo asociado al consumo de alcohol en estas etapas. Para este fin se están impartiendo talleres de prevención, dirigidos a padres /madres y  jóvenes.

•Desarrollar campañas públicas de educación y prevención enfocadas a evitar el consumo de alcohol por menores de edad, detectando los factores de riesgo y potenciado los factores de protección.

•Educar en hábitos de salud e informar adecuadamente, desde todos los sectores, con especial incidencia por parte de las administraciones públicas, sanitarias y educativas, y desde edades muy tempranas, sobre las consecuencias derivadas del consumo de alcohol en menores. “En el campo educativo, seguimos colaborando con el Programa “Red Forma Joven” como una estrategia de promoción de salud que consiste en acercar a los adolescentes y jóvenes asesorías de información y formación atendidas por un equipo de profesionales de diferentes sectores”.

•Fomentar hábitos de vida saludables y la práctica del deporte, así como actividades creativas y artísticas. Impulsar y dar a conocer la oferta pública de actividades de ocio para menores (principalmente deportivas y culturales), alternativas al consumo de alcohol en este colectivo.

•Cooperar entre todos los agentes implicados para promover la responsabilidad y prevenir las prácticas ilícitas de venta de alcohol a menores.

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