CERO Y VAN TRES.

Guadix, la tierra que prácticamente ignoraba lo que es un robo, ha presenciado en poco tiempo tres, uno de los cuales ha quedado impune a pesar de los muchos esfuerzos realizados por la autoridad judicial, y el segundo y tercero están envueltos según nos dicen en densas nieblas.

Se robó al yesero que habita en la Carrera de las Cruces y no se logró dar con los autores de suceso tan repugnante.

Se robó a don Melquíades Puertas y no se dio con los autores por más que se hizo, por más que se trabajó y por más que se indagó habiendo un solo procesado.

En la noche del miércoles al jueves se efectuó el tercero en la casa comercio de D. Gregorio Ruiz, y ya queda dicho, los ladrones no son conocidos que sepamos.

Los dos primeros robos fueron ingeniosos, este es ingenioso y osado. Los ladrones tuvieron que abrir una puerta y penetrar en un corral, lo hicieron, ya dentro abrieron un boquete en una pared de medio metro de espesor y ya en el local donde se encontraba la caja, la abrieron, según dicen, por el mismo procedimiento usado con la de don Melquíades, apoderándose de los fondos que en ella, había, consistentes, según también se dice. en unas ocho mil pesetas, habiendo desaparecido de la escena.

Tales hechos tienen consternada a la población, no considerándose nadie seguro. No bastan hierros, cerraduras, paredes, todo está demás, eso no es obstáculo para los cacos: De suerte, que no es extraño que algún vecino duerma tranquilo en su cama y sea despertado por algún ladrón que quitándose el sombrero le dé las buenas noches cortésmente, cortésmente lo maniate, y con las mejores formas se lleve la bolsa, si la tiene, y acaso la vida del pacientísimo durmiente.

El digno Juez Sr. Casas Ruiz, juntamente con el escribano Sr. Labella y el jefe del puesto de la guardia civil Sr. Osorio, desde los primeros momentos hicieron lo humanamente posible en averiguación del delito, y el sumario continúa con la misma actividad.

Veremos si esta vez el éxito corona tan loables esfuerzos.

La tranquilidad del vecindario consiste en el descubrimiento de tan punible como osado.

Todo se remediaría como muchas deficiencias, que se notan en varios servicios especialmente el de carreteras, con que se aumentara aquí la fuerza de la guardia civil que actualmente es en verdad harto insignificante y demasiado hacen con lo que realizan. El servicio de policía también debe ponerse en mejores condiciones que el existente.

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