La Guardia Civil ha puesto a disposición judicial en calidad de investigados a dos personas, una en Capileira y otra en Galera, como presuntos autores de sendos incendios forestales en el Parque Natural de Sierra Nevada y en la ribera del río Galera.

Ambos individuos estaban quemando restos agrícolas y el fuego se descontroló y acabó quemando masa forestal y monte bajo.

En Sierra Nevada

El primer incendio ocurrió el pasado día 13 de marzo en el paraje Cañada del Reguero, en el, en el término municipal de Capileira. El fuego calcinó una superficie aproximada de 400 metros cuadrados de encinas, sauces, rasca-viejas y zarzas.

El propietario de la finca donde se inició el incendio estaba quemando los restos de una limpieza que había realizado días antes, cuando de repente el viento cambió de dirección y empezó a soplar hacia la masa forestal, ésta prendió y aunque intentó evitar que se propagara con una manguera de agua no pudo.

El investigado poseía autorización para la quema de restos agrícolas. No obstante, la Guardia Civil estima que actuó con negligencia y es presunto autor de una imprudencia grave al incumplir las condiciones generales y específicas de la quema establecidas en el Decreto 247/2001 de 13 de noviembre del Reglamento de Prevención y lucha contra los incendios forestales de la Junta de Andalucía. 

La Guardia Civil está investigando otro incendio ocurrido el pasado día 16 de marzo en el municipio de Alpujarra de la Sierra. Una quema incontrolada provocó no solo que ardieran 15 hectáreas de monte bajo y vegetación de ribera, sino también que la Guardia Civil tuviera que desalojar dos cortijos y que la localidad de Cádiar sufriera un corte de luz.

El 95% de los incendios forestales son provocados por seres humanos, en su mayoría por negligencia. Por ello la Guardia Civil recomienda extremar las precauciones si se va a hacer una quema de restos agrícolas, o abortarla ante la más mínima duda, por ejemplo en un día de viento.

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