Después del primer examen que realizó la UNESCO el año pasado, la siguiente fecha relevante en el calendario era el verano de 2019, periodo en el que se repetiría esa evaluación previa a la decisión final sobre la inclusión del territorio del norte de la provincia de Granada como Geoparque Mundial. Contra todo pronóstico, no hubo ningún tipo de anuncio oficial sobre la nueva visita internacional, la cual finalmente se producía del 21 al 24 de junio. Fue a través de fuentes “extraoficiales”, en redes sociales, cómo esta Plataforma supo de la cena inaugural -en Paulenca- con la que se recibió a los representantes de la UNESCO. Si antes se difundió en prensa la fecha de la evaluación con un mes de antelación, para esta ocasión no ha existido ese ejercicio de comunicación. La Plataforma lamenta que esta manipulación informativa sea el detonante de la deriva negativa que ha tomado esta iniciativa turística, provocada por Diputación de Granada y los Grupos de Desarrollo Rural de Guadix y Altiplano, quienes ostentan respectivamente la presidencia y dirección del proyecto. Todo cambió en octubre de 2018, momento en que se modificó la denominación de la candidatura del geoparque (“Cuaternario Valles del Norte de Granada” a “Granada”), circunstancia que motivó las primeras voces críticas y la posterior constitución de la Plataforma Por el Geoparque Norte de Granada. Llama la atención cómo para la candidatura inicial -en 2017- sí se aprobó un proceso de información pública, mientras que la modificación fue tramitada por una adenda suscrita dócilmente por las entidades participantes, pero sin consulta a la población. 

La Plataforma Por el Geoparque Norte de Granada promueve el cambio de la denominación de la candidatura a Geoparque Mundial, por una que devuelva la identidad del territorio, mediante un proceso regido por la transparencia y la participación ciudadana. 

En este medio año de actividad, la Plataforma se ha consolidado como un agente más en el desarrollo del proyecto, después de una labor de divulgación del geoparque a pie de calle, aportando de forma constructiva (siempre que se le ha permitido). Desde entonces, este colectivo ha tenido que recibir -por parte de los responsables del proyecto- una actitud opuesta al buen talante transmitido por el Presidente de Diputación (José Entrena), en la primera reunión a la que se invitó institucionalmente a la Plataforma. Ya a finales del mes de febrero, la Delegada de Desarrollo sostenible y Empleo de Diputación (Ana Muñoz) concedió a la Plataforma una reunión con representantes de Diputación, en una cita tensa donde no se atendió la petición inicial, y que se saldó con un compromiso frustrado de un cambio una vez se declarara el Geoparque Mundial, además de asegurar que el cambio de nombre se debía a la indicación del Presidente del órgano decisorio de la UNESCO (Guy Martini), en una conversación informal. Tal afirmación no era cierta. Basta comprobar cómo la resolución del Consejo Global de Geoparques (septiembre 2018), en lo referente a la denominación de la candidatura granadina, sugiere que descarte el concepto de “Cuaternario”, para evitar la confusión con otros geoparques que pudieran ser representativos de este periodo geológico. La marca turística de Granada ya es atractiva, no necesitando destacar en la denominación la presencia del Cuaternario. La conversión en “Geoparque de Granada” dista totalmente de la eliminación del término mencionado, con la consiguiente “amputación” de la identificación de los “Valles del Norte de Granada”. 

Los pocos gestos de participación social fueron artificiosos, “para la galería”, como así sucedió principalmente con la organización de unos encuentros participativos abiertos al movimiento asociativo, foro donde se “debatirían” las líneas generales de un Plan Estratégico para el geoparque. Se desconoce el estado de su elaboración, y la influencia de las aportaciones hechas, puesto que aún el GDR Altiplano de Granada no ha convocado la reunión pendiente. Llegado el mes de mayo, también se vislumbraba el modo en que se pretende promocionar el futuro geoparque: el Patronato Provincial de Turismo coordinaba la grabación del programa televisivo de Jesús Calleja, en un recorrido que necesariamente se hizo pasar por la capital de la Alhambra (fuera del ámbito del geoparque), y se centró en la comarca de Guadix, con participación de “afines” a la dirección del proyecto e ignorando otros contenidos representativos de las comarcas de Huéscar, Baza o Montes Orientales. Entre los episodios más desagradables protagonizados por el comité del geoparque está lo sucedido en el Teatro Dengra de Baza, donde lo que empezó siendo una conferencia científica acabó siendo una gran “farsa” donde la propia organización quería acallar con aplausos fanáticos el desacuerdo con la denominación. De otro lado, la desinformación e improvisación también han caracterizado el proceder de los promotores del proyecto: como ejemplo más reciente se puede citar el de la ruta de la tapa organizada en Baza, donde no se informó a la generalidad de los empresarios, y los pocos participantes no fueron correctamente asesorados para poder transmitir el mensaje del geoparque. La última nota de prensa enviada por Diputación no refleja en absoluto la realidad: ni se ha contado con todos los agentes locales (como es el caso de la Plataforma), ni ha podido haber ilusión o implicación de una población a la que se le ha ocultado esta misión. Finalmente, esta gestión opaca ha desembocado en una censura, en el momento culmen de la visita de los evaluadores de la UNESCO, con la eliminación de aquellos comentarios críticos vertidos en la página oficial de Facebook del “Proyecto del Geoparque de Granada”. 

Después de conseguir el apoyo de más de 3000 personas, la Plataforma Por el Geoparque Norte de Granada no puede más que mostrar su disconformidad a la oposición -injustificada- a un aspecto esencial como es la denominación de la candidatura, sin oportunidad siquiera de debate. 

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