LA RAMPA DEL PUENTE.

Lo que anunciamos o profetizamos en este Semanario en los números 141 y 143, correspondientes al 8 y 22 de Julio de este año ha tenido su cumplimiento.

En la noche del lunes último se derrumbó el muro de contención de la rampa del puente; es decir, que ha sucedido lo mismo, exactamente lo mismo que anunciamos. Las persistentes lluvias de aquella noche recalando la arena, aumentando su peso, gravitaron de tal modo sobre los sillares que el muro vino abajo con estrépito, estropeando los árboles cercanos, y cegando gran parte de la acequia; ahora serán mayores los gastos que se impensarán para su reconstrucción, y aquella parte de camino quedará en estado peligroso ínterin la administración determine llevar a efecto las obras necesarias, obras que tardarán un siglo en verse terminadas si se ha de seguir la rutina del expedienteo. Gracias que la catástrofe ha sido de noche, y en noche tan cruda y de una lluvia tan torrencial que arrieros y trajinantes estaban abrigados en paradores y posadas, por lo que afortunadamente no ha habido desgracia alguna que lamentar; si es de día, algo hubiera sucedido; pues los chicos que juegan en aquel sitio no hubieran reparado en seguir haciendo sus travesuras, saltando do poyo en poyo, sin presentir el peligro que aquello amenazaba. Ahora solo resta que se trabaje activamente para reponer el muro en su estado primitivo, ejecutando las obras con más acierto, ahondando más los cimientos y no rellenar el vacío hasta que la obra esté completamente seca, para evitar de este modo otro derrumbamiento y más gastos a la nación, cuando los que inspeccionan las obras las dan por buenas para favorecer al contratista. La moralidad en todas las operaciones del Estado es salvaguardia en tiempos posteriores para la seguridad de vidas y haciendas.

Todos sabemos cómo se ejecutan las obras por contrata, si en su inspección no predomina el interés general a los particulares intereses.

LA CÁRCEL

Se han recibido en esta ciudad, según se nos ha informado varias comunicaciones del Gobierno civil de la provincia manifestando que la Dirección de establecimientos penales ha dispuesto en virtud alos últimos acontecimientos y a los clamores de la prensa —habiendo sido el primer periódico que los produjo nuestro Semanario- se proceda, bien a la ‘reconstrucción y arreglo de la cárcel de Partido, bien a la edificación de un nuevo establecimiento penal.

Tal medida es digno de encomio, y revela una vez más que El Accitano no se ha equivocado en sus apreciaciones y consigue se atiendan en las altas esferas los lastimados intereses de este periódico.

No reconstrucción, no arreglo, no remiendos insuficientes y tardíos se pretenden y necesiten; eso sería gastar el dinero en salvas y alamente. Se debe  emprender la benéfica obra de edificar una cárcel nueva, con todas las exigencias de la cultura actual.

Nosotros recomendamos eficazmente el estricto cumplimiento del superior mandato, y creemos que dado el celode las autoridades judicial y administrativa y el honrado empaño del Director del establecimiento, se habrá formado o se formará inmediatamente el oportuno expediente. Con la construcción ganará esta población y los infelices reclusos; prometemos insistir en tan importante asumto.

FUEGO.

Una mano criminal para que caso de ser conocida sería poco todo el rigor do la ley, incendió en la madrugada del jueves último, el arco de tejo erigido con motivo de la visita del diputado. El voraz elemento bien pronto tomó grandes proporciones, no tardando en comunicarse en las puertas y balcones de la casa en que habita don Manuel Carrasco, ausente en dicha ocasión de la ciudad, en unión de su

familia.

La primera, persona que vio el incendio, fue Dña Trinidad Pezan que a aquella hora, se disponía para marcharse a Darro, y que tuvo que detenerse, avisando al campanero de la torre de san Miguel para que diera los toques de alarma. Al sonar éstos, fueron bastantes las personas que acudieron no obstante lo intempestivo de la hora., entre las cuales y de las primeras se contaron nuestro redactor don

Aureliano del Castillo y don Pedro Alarcón Instantes después se presentaron, el primer teniente de alcalde y alcalde accidental entonces don Antonio Ruiz, el Juez de instrucción también accidental don Perfecto Porcel, y algunas autoridades más que no recordamos.

Debido a sus acertadas disposiciones y al heroico trabajo de varios albañiles entre los que descolló Carlos Rama fue dicho incendio dominado y bien pronto extinguido sin grandes pérdidas.

Enaquel momento y por la autoridad competente, procediose a las indagaciones en averiguación del autor o autoras de tan criminal atentado. Con este motivo hiciéronse algunas prisiones, sin alcanzar hasta el presente ningún resultado positivo.

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