Por Jose Heras

Últimamente estoy leyendo muchas noticias del fútbol formativo en torno al “mercado de niños/as” para completar equipos, prácticas abusivas de unos clubes sobre otros, padres inducidos a que sus hijos cambien de club o clubes que prescinden de un día para otro de la mitad del equipo, etc.  En todo este maremágnum los padres deben estar preparados para tomar las mejores decisiones para sus hijos, salvaguardando al deportista y valorando dos aspectos fundamentales, los beneficios de la práctica deportiva y la transmisión de valores positivos del deporte para la vida. ¿Qué sucede entonces? ¿Porqué hay padres que deciden hacer más de 120 km diarios en coche y llevar a sus hijos a otro club? ¿Realmente están mirando por sus hijos? ¿Los clubes les están diciendo la verdad?.

En mi opinión, la culpa no es de los padres sino de los profesionales que nos dedicamos a esto; actualmente existen más de 400 clubs de fútbol en toda la provincia de Granada, cada uno de de ellos con sus dirigentes y coordinadores y por supuesto, cada uno con sus intereses, intereses que aquí en Guadix, teníamos claro, cuando iniciamos el proyecto de crear un Club hace unos años, que no iban a ser otros que el fútbol formación y educar en valores a través de la práctica deportiva.

Durante estos años, he detectado el modus operandi que tienen algunos clubes de la provincia de Granada para engañar a padres que realmente no entienden del tema y aprovecharse de las cualidades físicas y técnico-tácticas que ha desarrollado su hijo y usarlos como si de un clínex de papel se tratase. Esto del confinamiento ha dado para mucho y es ahora cuando me he decidido a contar todo esto, aunque quizás no sea plato de buen gusto para todos, pero sí,  tiene una veracidad implacable.

Siempre comienza de la misma manera, un día recibes una llamada telefónica,  “muy buenas, soy Paco coordinador del club (Engañabobos CF) te llamo porque hemos estado siguiendo a tu hijo la pasada temporada y pensamos que tiene unas cualidades impresionantes para que el año que viene este aquí con nosotros, además va a jugar en una categoría superior de la que está jugando actualmente, también trabajamos con una agencia de representación de futbolistas para que su hijo esté con buenos profesionales pero es que además tenemos contactos con el Real Madrid CF y el Barcelona CF  para que le hagan un seguimiento” (nótese la ironía).

En este momento entra en acción lo que yo denomino como “el síndrome de Cristiano”. Padres que imaginan que su hijo puede ser Cristiano Ronaldo y que si rechaza esa súper oferta que está recibiendo del club “Engañabobos CF”, es como no darle al oportunidad a su hijo de que pueda ser jugador profesional. Que conste, que no estoy criticando a estos padres sino apiadándome de ellos por no saber cómo funciona todo este entramado putrefacto del mundo del fútbol. ¿Cuándo se dejará de engañar a estos padres?.

Como Licenciado en Ciencias de la Actividad Física y Deporte y como entrenador no he hecho otra cosa desde que iniciamos el proyecto hace unos 6 años que esforzarme en educar para la vida con los valores del deporte, como la disciplina, perseverancia, generosidad, esfuerzo, compañerismo, respeto, trabajo, orden, etc. y sobre todo, de tener entrenadores a mi lado formados en la materia y que defiendan los mismo intereses. Esto debería de ser la única preocupación de todos los clubes y de todos los padres en esta etapa de formación.

Señores coordinadores y dirigentes de clubes de toda la provincia de Granada, aunque sé que son solo algunos clubes los que desarrollan este tipo de prácticas, hago un llamamiento para intentar acabar con este entramado de engaños que lo único que hace, es ensuciar este mundo que amamos algunos como es el fútbol en la etapa de formación. Dejad de engañar a los padres con falsas esperanzas infundadas en la calidad de sus hijos jugando al fútbol.

Como consejo para esos padres que sufren de esta “mafia”, es que pidáis una segunda opinión a alguien que entienda del tema antes de montar a vuestro hijo en el coche y haceros miles de kilómetros durante meses esperando que se cumplan esas barbaridades que un día os contaron en esa llamada telefónica. Preocuparos de que vuestro hijo se divierta y se lo pase bien, os aseguro que no necesita al club “Engañabobos CF” para ser más feliz. Y no os preocupéis, si vuestro hijo vale para convertirse en un jugador profesional lo hará, en cualquier club.

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