Por N. REYNOL

La nueva normalidad. Todos esperamos con ansiedad la nueva normalidad que, probablemente,  llegará más temprano que tarde acompañada de  modelos y estándares no muy diferentes a los que ya conocemos. Y con  ellos rutinas y hábitos que, en mayor o menor medida, modificarán nuestras vidas. Habrá cosas que regresarán  como eran; otras no volverán, aunque su desaparición será un proceso lento y permanente y, finalmente  algunas permanecerán sufriendo modificaciones esenciales en su naturaleza y aplicaciones.  Estos cambios, sin embargo, no surgen como consecuencia del coronavirus, ya  anidaban  en el mundo que viene, aunque  necesitasen de un tiempo para consolidar en realidades nuevas o renovadas. A nivel personal, estimo que  algunos de los  cambios previsibles han  iniciado su implantación antes de la pandemia, aunque parece evidente que esta  ha actuado como acelerador e impulsor de los mismos. Los cambios, en definitiva, se deben más a la evolución y al progreso que a las consecuencias de las medidas de prevención y confinamiento que hemos sufrido. He aquí algunos ejemplos:

 Los estudios y estadísticas  sobre La modalidad del trabajo  en casa  muestran  una progresión espectacular porque se ha pasado del cinco por ciento antes de la pandemia  al 35 en el pasado mes de abril. Lo que aún se desconoce es si esta situación se mantendrá o el porcentaje  se reducirá  de forma notable porque el confinamiento en el pasado abril era absoluto , y las empresas utilizaron el trabajo en casa como una alternativa laboral. De todas formas el incremento es presumible, aunque no en la proporción  de los estudios del diario Cinco Dias y la sociedad Estatista que son las responsables de los estudios que ofrecen los porcentajes de empleo home, que se detallan más arriba.

La educación on line es una metodología de enseñanza que  cuenta con experiencia y tradición en España, y en esta crisis del coronavirus ha sido una herramienta necesaria para la formación  en todos los niveles, pero ahora se platea un debate sobre el rendimiento escolar, la socialización de los alumnos, la relación profesor-alumnado, etcra, que tienen consecuencias importantes en el modelo educativo y también en el familiar. La experiencia de su aplicación durante el confinamiento ha sido positiva y, seguramente, se convertirá en un instrumento eficaz en los estudios superiores, de hecho ya lo es, pero en los niveles educativos iniciales  puede ser un complemento pero, por ahora, es compleja su implantación.

El comercio on line con la pandemia ha logrado la consolidación que necesitan todos los proyectos innovadores. Con anterioridad, ya había alcanzado altos niveles de desarrollo y  el confinamiento ha sido un elemento desencadenador de su expansión a nivel planetario. El comercio on line ha ganado su batalla y se ha convertido en un servicio rápido y de calidad que está llamado a producir un cambio radical en el mundo de las relaciones comerciales. El lado

no tan positivo del triunfo de esta modalidad se localiza en  la crisis del comercio tradicional y, especialmente, el del  pequeño comercio que generará cierres y despidos.

Los cambios en todos los sectores vienen a sustituir o renovar  modelos tradicionales.  Esto no es un nuevo, ni sorprendente porque  los nuevos modelos  arraigan  cuando  la sociedad acepta que mejoran a los que sustituyen o el ámbito en  el que se implantan es más dinámico y efectivo. En este sentido baste recordar como  el descubrimiento de la imprenta o el del motor de combustión revolucionaron y establecieron  un modo diferente de entender la cultura y el desarrollo industrial. Pero, en todo caso, los modelos que derivan de los cambios no son fenómenos inmediatos, a veces, apenas se perciben y se  instalan  en la sociedad cuando la   mentalización ciudadana  considera son  consustanciales con el progreso y también con los cambios que el hombre o la naturaleza impone.

 Estos días son  muchos los artículos de prensa y comentarios radiotelevisivos  que informan sobre  los cambios que nos esperan con la nueva normalidad, aunque  he leído  muy poco de la influencia de la tecnología, cuando el cambio que ha producido  y generará mayores consecuencias en todos los órdenes es el tecnológico, que  se ha convertido en el instrumento transformador  que más y mayores consecuencias tiene ya en la nueva normalidad. Más aun, sin la tecnología los cambios ya comentados  hubieran tenido  escaso recorrido, y  los modelos a implantar, probablemente, hubieran requerido un plazo de tiempo mayor para su implantación en el mercado. En fin, la cuestión tecnológica en el mundo que viene da para más y no es posible sintetizar en unas líneas, pero si se puede afirmar y mantener que la tecnología es el elemento vertebrador  y trasversal de  la nueva normalidad.

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